CLÁSICA Xabier Armendáriz
“Técnica y épica”
Martes 14 de mayo de 2024. Auditorio Baluarte de Pamplona. Alban Gerhardt, violonchelo. Euskadiko Orkestra. Ari Rasilainen, director. Anna Clyne: Esta hora de medianoche (2015). Edouard Lalo: Concierto para violonchelo y orquesta en Re menor (1877). Antonin Dvorák: Sinfonía número 7 en Re menor, Op. 70 (1884). Concierto inscrito en la Temporada de abono de la Euskadiko Orkestra 2023-2024.
_____________________
El nombre de Lina González Granados empieza a resultar familiar en algunas de las principales salas de conciertos del mundo. La directora colombiana ha sido asistente de Riccardo Muti con la Orquesta Sinfónica de Chicago y tuvo ocasión de sustituirle en ocasiones concretas, con gran éxito general. Aquí ya tuvimos ocasión de escucharle con la Orquesta Sinfónica de Navarra y entonces mostró ideas claras y atención a los detalles.
En el concierto que nos ocupa, Lina González Granados era la directora prevista y se habría enfrentado a un programa muy singular, con una obra actual, una obra no muy frecuentada y una sinfonía de estricto repertorio. Pero en este caso, no pudo ser…
Sin embargo, la calidad de una organización de conciertos se mide también por la manera en que se resuelven las sustituciones y, en este caso, se ha hecho cargo de la sesión el veterano director finlandés Ari Rasilainen, un maestro de probada solvencia, muy conocido en los países nórdicos, donde ha trabajdo con las principales agrupaciones y ha difundido la obra de compositores menos conocidos. Por momentos, Rasilainen consiguió que la Euskadiko Orkestra cambiara su sonido habitual de los últimos años.
Eso se pudo percibir ya en This midnight hour de Anna Clyne, una autora muy programada en la actualidad. Hablamos de una composición que se inicia con un arranque poderoso y de estilo minimalista, en el que Rasilainen destacó la herencia procedente de Sibelius. Los metales de la orquesta, habitualmente abrillantados por la mano de Treviño, sonaron en este caso más oscuros y redondos, algo especialmente necesario en esta obra. Que la obra termine con total tranquilidad y de manera relativamente convencional sirvió para demostrar al público la pluralidad de enfoques de la música actual.
Siguió la sesión con el Concierto para violonchelo y orquesta de Édouard Lalo, autor francés que debió su fama a la célebre Sinfonía española que compuso para lucimiento de Pablo Sarasate. El concierto para violonchelo ofrece el acostumbrado lirismo del instrumento en los dos primeros movimientos, incluyendo un fragmento hispanizante en el segundo de ellos donde el solista de flauta tiene buena ocasión para lucirse. Pero la fama del concierto lo ofrece sobre todo el virtuosístico tercer movimiento, un reto para los violonchelistas.
Alban Gerhardt ofreció un buen Concierto de Antonin Dvorák esta misma temporada con la Sinfónica de Navarra y en este concierto se superó con creces, con un fraseo más variado y una técnica muy perfeccionada.
La Euskadiko Orkestra ofreció un magnífico acompañamiento bajo la mano de Ari Rasilainen, con gran protagonismo de las maderas. De propina, Alban Gerhardt ofreció el tercer movimiento de la Suite para violonchelo solo de Gaspar Cassadó. Dijo que lo tocaba por primera vez en público, pero ciertamente no lo pareció en absoluto.
Ya en la segunda parte, escuchamos la Séptima Sinfonía de Antonin Dvorák, una obra que habitualmente se considera como la más “brahmsiana” de las sinfonías del autor checo. Ari Rasilainen ofreció una versión en tono épico, mostrando el dramatismo ya desde la exposición del oscuro tema del primer movimiento en los violonchelos.
El segundo movimiento fue tomado con fluidez y en el tercer movimiento se escucharon bien perfilados los acentos del Furiante, la danza popular checa que encontramos en la raíz de este particular Scherzo. El finale terminó la obra con gran empaque, sobre todo en los compases conclusivos, donde Rasilainen amplió claramente el tempo para conseguir mayor sensación de solemnidad.
En conjunto, fue una velada muy celebrada por el público, con la gran lección técnica que ofreció Alban Gerhardt en el Concierto de Lalo y una Séptima sinfonía de Dvorák épica, como pocas veces se puede escuchar en vivo.

