«SABOR A STRAUSS» CON EUSKADIKO ORKESTRA EN BALUARTE

MÚSICA Xabier Armendáriz

«Sabor a Strauss”

Martes, 4 de junio de 2024. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Elena Sancho Pereg, soprano. Euskadiko Orkestra. Aritz Labrador y Robert Treviño, directores. Ludwig van Beethoven: Fidelioobertura Op. 72 C, (1814). Henri Dutilleux: Correspondencias, (2002). Richard Strauss: Sinfonía doméstica, Op. 53, (1904). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Euskadiko Orkestra 2023-2024.

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Esta temporada 2023-2024 de la Euskadiko Orkestra se acerca también a su final; de hecho, esta sesión iba a ser teóricamente la última de la temporada. Se presentaba la formación con un programa breve pero con mucha sustancia: obras que se escuchan muy pocas veces en concierto, una de ellas muy reciente, y que tienen que ver con hechos cotidianos y la vida personal más inmediata. Por otra parte, Elena Sancho Pereg consiguió premio en la edición de 2010 del Concurso de Canto Julián Gayarre y tanto Richard Strauss como Dutilleux se cuentan entre los compositores cultivados por Robert Treviño con regularidad. Por lo tanto, había incentivos más que suficientes.

Pero la sesión se abrió con una propina. Aritz Labrador, estudiante de Dirección de Musikene, concluyó una beca de formación con Robert Treviño dirigiendo a la Euskadiko Orkestra la Obertura de Fidelio de Beethoven. Fue una interpretación muy bien medida y compacta, sin las precipitaciones que aquejan a muchos directores en este repertorio y donde se pudo observar cómo la escritura de Beethoven se escuchaba en todos sus detalles. Seguro que la formación con Robert Treviño le habrá resultado muy enriquecedora a Aritz Labrador y confiamos en que pueda desarrollar su talento como director.

Como decíamos, prosiguió el concierto con Correspondencias de Henri Dutilleux, un ciclo de canciones basado en textos de diferentes cartas escritas por autores ilustres, que incluyen a Rainer Maria Rilke, Mstislav Rostropovich y Vincent van Gogh. Se trata de un ciclo de canciones de escritura postimpresionista, donde tan importante es el rendimiento de la soprano solista como la cuidadosa textura orquestal planeada por Dutilleux. Elena Sancho mostró una voz ideal para esta partitura y supo otorgar intención a los diferentes textos, con un fraseo muy cuidado y una voz adecuada para hacerse oír por encima de la orquesta. Treviño la manejó con atención a los detalles, sobre todo en los dos episodios puramente orquestales, y reivindicó una vez más a este compositor, tan interesante como apartado ocasionalmente por sus colegas de vanguardia.

Se cerró la sesión con la Sinfonía doméstica de Richard Strauss, una obra que retrata la vida familiar del compositor bávaro, incluyendo las situaciones más íntimas. Hablamos de un poema sinfónico de extensión amplia y de orquestación suntuosa, como es habitual en el compositor, que quizá no tiene el acabado de obras como Una vida de héroe pero sí momentos de gran calidez, como el amplio movimiento lento. Robert Treviño narró la trama con precisión y desplegó toda la magia de la orquestación de Richard Strauss; todo pudo escucharse con gran transparencia y, aunque momentos como la canción de cuna podían haber tenido mayor fluidez, el conjunto resultó coherente y todo el movimiento final resultó ideal para disfrutar de una orquesta cuyo sonido es, en estos momentos, especialmente adecuado para este repertorio.

En conjunto, fue una velada muy lograda, que nos dejó con gran sabor de boca, sobre todo gracias a una realización orquestal extraordinaria en la obra de Richard Strauss.

Autor entrada: xabier armendariz

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