ORQUESTA SINFÓNICA DE EUSKADI CON «JUVENTUD EN PLENITUD» DE BELA BARTOK Y FELIX MENDELSSOHN EN BALUARTE

MÚSICA CLÁSICA Xabier Armendáriz

«Juventud en plenitud»

Martes, 4 de mayo de 2021. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Birgit Kolar, violín. Orquesta Sinfónica de Euskadi. Hans Graf, director. Bela Bartok: Concierto para violín y orquesta número 1, Op. Póst, (1907). Felix Mendelssohn: Sinfonía número 1 en Do menor, Op. 11, (1824). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Euskadi 2020-2021.

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Las obras de juventud de los principales compositores suelen pasar a menudo desapercibidas. Hasta cierto punto, ese relativo olvido de las obras juveniles tiene su razón de ser; se supone que la ciencia de la composición, como tantos aspectos de la vida, mejora con la práctica y los diferentes autores van ganando recursos y conocimientos conforme pasan los años. Pero la Orquesta Sinfónica de Euskadi nos ha ofrecido la posibilidad de escuchar dos obras de juventud importantes de dos grandes compositores de los siglos XIX y XX. Obras menos interpretadas que otras composiciones en los mismos géneros de ambos autores, pero que no son meros apéndices de su producción.

Se abría la sesión con el Concierto para violín y orquesta número 1 de Bela Bartok, una obra que durante mucho tiempo permaneció perdida para los violinistas y los públicos, ya que sólo desde finales de los años 1950 se ha podido interpretar con regularidad. Mikel Chamizo explica en sus notas al programa los pormenores acerca de la composición de esta obra y señala algunas de sus características más básicas, con ese melodismo todavía deudor hasta cierto punto de la música del siglo XIX y una orquestación amplia. La traza no es tan straussiana como la de los poemas sinfónicos que Bartok escribía en estos años, pero sí mantiene una estructura de largo aliento que, en sus obras posteriores, poco a poco se fue perdiendo. Y todo eso lo captó perfectamente Hans Graf frente a una Orquesta Sinfónica de Euskadi, que acompañó con gran diligencia a Birgit Kolar. La violinista, a la que tantas veces hemos visto como concertino de la agrupación, realizó una versión muy cuidada, con fraseo muy elegante y sin desatender la influencia folklórica que, ocasionalmente, aparece en la obra. En fin, fue una interpretación muy lograda de una obra que merece más atención de la que se le presta.

Se cerraba la sesión con la Primera Sinfonía de Felix Mendelssohn, un compositor a veces tildado de “académico” entre los investigadores. Y es cierto que en algunas obras del Mendelssohn maduro esa “formalidad” se puede sentir y que, de hecho, les puede faltar algo de frescura. No ocurre eso en su Primera sinfonía para orquesta completa, que él compuso con apenas catorce años de edad. Esto se percibe ya con la propulsión enérgica que mantiene vivo el primer movimiento y con ese extraño segundo tema del cuarto movimiento, que tanto destaca Mikel Chamizo en sus notas. Así que estamos ante una obra realmente singular e importante, que sólo descubre su verdadero potencial cuando se escucha en una interpretación realmente convencida. Hans Graf ofreció efectivamente una versión de tempi rápidos, pero donde supo ordenar bien las ideas y permitir que los instrumentos de viento madera frasearan con amplitud suficiente.

En conjunto, fue un concierto en el que se demostró una idea muy palpable: las obras de juventud de los grandes compositores pueden ser en bastantes casos inferiores a las que vinieron después, pero no hay que entenderlas como simples apéndices.

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Autor entrada: xabier armendariz

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