«MAHLER EXPRESIONISTA» CON LA EUSKADIKO ORKESTRA EN BALUARTE

Xabier Armendáriz

“Mahler expresionista”

Viernes, 4 de Octubre de 2024. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Euskadiko Orkestra. Robert Treviño, director. Pascual Aldave: Aquelarre, Rapsodia vasca número 2, (La dama de Urtubi), Op. 1 número 4: Selección, (1996). Gustav Mahler: Sinfonía número 9, (1910). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Euskadiko Orkestra 2024-2025.

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Desde hace muchos años, la Euskadiko Orkestra ofrece recomendaciones discográficas para cada obra del gran repertorio que se interpreta en su temporada de abono. En otros tiempos, esa recomendación se incluía como una sección más del programa de mano; ahora, se habilita una lista de reproducción de Spotify en la web de la agrupación donde pueden escucharse las interpretaciones recomendadas directamente. Es, sin duda, una oportunidad importante para que los oyentes puedan conocer las principales obras antes de acudir al concierto o incluso ganar nuevas perspectivas respecto a lo que luego se encontrarán en la sala.

En el concierto que nos ocupa, la obra principal era la Novena Sinfonía de Gustav Mahler, obra que el compositor bohemio escribió cuando su salud física empezaba a deteriorarse seriamente. Hablamos de una obra de carácter especialmente contrastado, deudora formalmente de la Sexta Sinfonía de Tchaikovsky y que, igualmente, concluye con un movimiento lento de amplias dimensiones que termina desvaneciéndose en la nada. Hay quienes ven en la Novena Sinfonía de Mahler una obra testamentaria, la plasmación musical del fin de una época, del “mundo de ayer” al que se referiría Stefan Zweig años más tarde. En consonancia con eso, Mikel Chamizo proponía como audición la interpretación que grabó Herbert von Karajan en vivo en 1982 con su propia Orquesta Filarmónica de Berlín. El director salzburgués, un intérprete mahleriano ocasional y especialmente selectivo, nunca se sintió a gusto con el Mahler más visceral, pero encontró la manera de presentar una concepción válida de esta sinfonía desde una perspectiva lírica y otoñal.

Como podía esperarse dados los precedentes, (Robert Treviño viene dirigiendo a la Euskadiko Orkestra muchas sinfonías de Mahler en los últimos años), en este concierto se escuchó una Novena Sinfonía de Mahler absolutamente contraria a esta visión. Como ya hizo en 2019 con la misma obra, Robert Treviño presentó una visión eminentemente expresionista, muy cercana al universo de autores como Arnold Schönberg o Alban Berg, ambos muy próximos al círculo de Gustav Mahler. Ya el primer movimiento resultó ilustrativo, con ese arranque fantasmagórico y los clímax realizados con gran crudeza. En el segundo movimiento, la sucesión de danzas populares austríacas se ofreció con total coherencia, pero destacando su carácter burlesco, y quizá la cima de este concepto se alcanzó en el tercer movimiento; Treviño apenas se recreó en la sección lírica central, pero en la coda desató la fuerza y el dramatismo del momento hasta alturas inimaginables. Por último, el Finale produjo una impresión realmente honda; la Euskadiko Orkestra, guiada por unas cuerdas de seda, detuvo el tiempo en una sección final que sorprendió a todos por el estatismo del resultado. Aunque en algún punto del movimiento se escucharon inoportunos móviles, afortunadamente hubo ocasión de tomar aire en el amplio silencio una vez que se desvaneció la última nota.

Anteriormente, se habían escuchado dos movimientos de la Rapsodia vasca número 2 de Pascual Aldave. En realidad, estaba prevista la interpretación de la obra en su integridad, pero razones logísticas y de duración lo impidieron y nadie anunció el cambio al conjunto del público. Hablamos de una obra de fuerte componente neoclásica y escrito con gran eficacia, algo que Robert Treviño demostró en una interpretación especialmente cuidadosa y atenta a cada detalle. Con todo, la Novena Sinfonía de Mahler es una obra larga e intensa y la composición de Aldave, siendo de gran calidad, terminó inevitablemente pasando desapercibida para casi todos.

En conjunto, fue una gran apertura de temporada, donde Robert Treviño mejoró la ya importante interpretación que había ofrecido de la Novena de Mahler hace cinco años, siempre desde una perspectiva expresionista.

Autor entrada: xabier armendariz

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