LA ORQUESTA SINFÓNICA DE EUSKADI «EN TECHNICOLOR» EN BALUARTE

CLÁSICA Xabier Armendáriz

«En technicolor»

Martes, 22 de Febrero de 2022. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Yulianna Avdeeva, piano. Orquesta sinfónica de Euskadi. Robert Treviño, director. Leonard Bernstein: Danzas sinfónicas de West Side Story, (1960). Zhou Tian: Concierto para orquesta, (2018). Leonard Bernstein: Sinfonía número 2, (La Era de la Ansiedad), (1949). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Euskadi 2021-2022.

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Eran las nueve de la noche y se llevaba aproximadamente una hora y media de concierto. Tras apagarse los aplausos del público, dos clarinetes empezaron a presentar un dúo misterioso y melancólico a la vez; el tempo era lento, más lento de hecho que el del propio compositor en sus sucesivas grabaciones de la obra, pero la tensión no se perdía. El resto de la orquesta entraba poco después, con más destacadas intervenciones de las maderas bien medidas y sin perder atmósfera. Por último, el piano se hizo escuchar, en una entrada lánguida, no exenta de cierta melancolía y con un sonido pleno, aunque no necesariamente denso en exceso.

Era el comienzo de la Sinfonía número 2 de Leonard Bernstein, una obra del compositor estadounidense que ciertamente se escapa de lo que habitualmente esperarían de este autor quienes sólo conocen su musical West Side Story. Y es que Bernstein, que destacó en campos musicales tan diversos, (como director, pianista y divulgador musical), aspiraba realmente a pasar a la Historia como compositor y, aunque sus logros en ese campo no superan seguramente su labor como director de orquesta, sí dejó obras de calado. Esta sinfonía es una de ellas y muestra una amalgama de estilos bastante importante, con influencias que van desde Mahler al Copland más reciente, pasando por el jazz de la misma época en que se escribió la sinfonía. El resultado es una obra compleja, difícil seguramente de comprender enteramente en la primera audición, pero sin duda una de las sinfonías más destacadas de la segunda mitad del siglo XX.

No es la primera vez que hacemos notar que el estilo como director de Robert Treviño recuerda, en bastantes aspectos, lo que el propio Bernstein hacía con las obras, sobre todo en su última época. Además, la Orquesta Sinfónica de Euskadi ha ganado con él una brillantez especial, como en technicolor, muy apropiada para este repertorio. Por su parte, Yulianna Abdeeva demostró una gran variedad de registros, desde el más lírico al más percusivo, pero sin dejar que la obra perdiera coherencia.

La sesión se había abierto con las Danzas Sinfónicas de West Side Story, donde Treviño realizó una versión espectacular. Eso sí, destacaron especialmente los momentos líricos, particularmente ese “Somewhere” especialmente elongado, hasta el punto de adquirir extensiones mahlerianas. El momento menos logrado fue la transición hacia el Mambo, cuyo comienzo fue algo desorganizado.

Entre ambas obras, se escuchó el reciente Concierto para orquesta de Zhou Tian, una obra que ha adquirido una gran popularidad en los Estados Unidos. El título de la obra puede llevar a cierto engaño, pues el tratamiento concertante de los instrumentos individuales dentro de la orquesta es más bien limitado y hablamos más bien de una sinfonía en toda regla. El estilo está pensado para complacer a un público extenso, con momentos de gran espectacularidad, pero lo verdaderamente interesante de la obra es el inicio del segundo movimiento, que continúa la estela dejada por Copland y Bernstein en sus momentos de escritura más lírica y desnuda. Robert Treviño defendió la composición con total convicción y entrega, apoyado en una orquesta igualmente muy motivada.

En conjunto, fue un concierto de música estadounidense realizada en technicolor y que ofreció momentos de gran espectacularidad y disfrute para el público.

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Autor entrada: xabier armendariz

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