Fauré Rodrigo Tchaikovsky Milos Michael Francis 28/01/2014

Aranjuez verdadero

 

Martes, 28 de Enero de 2014. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Milos, guitarra. Orquesta Sinfónica de Euskadi. Michael Francis, director. Gabriel Fauré: Máscaras y bergamascas, Op. 112: Suite de concierto, (1919). Joaquín Rodrigo: Concierto de Aranjuez, (para guitarra y orquesta), (1939). Piotr Illyich Tchaikovsky: Sinfonía número 6 en Si menor, Op. 74, (Patética), (1893). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Euskadi 2013-2014.

 

Los sellos discográficos grandes, y más aún en estos tiempos, no corren riesgos. El Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo es una de las obras más interpretadas en las salas de conciertos de todo el mundo, como efecto de una popularidad más que justificada por la extraordinaria belleza del tiempo lento. El sello Deutsche Grammophon llevaba mucho tiempo sin grabar la obra, y en las próximas semanas va a lanzar al mercado una nueva interpretación. El guitarrista escogido ha sido Milos, que ha grabado la obra con la Filarmónica de Londres y Yannick Nézet-Séguin, un director al que ya hemos visto en acción en Baluarte. La Orquesta sinfónica de Euskadi se ha adelantado y nos ha permitido escuchar la versión de Milos del concierto, máximo punto de interés de la sesión que nos ocupa.

Ciertamente, la interpretación de Milos del Concierto de Aranjuez ha sido una magníficca sorpresa. Poco influido por la tradición interpretativa más reciente, en particular por las tendencias de los guitarristas flamencos a buscar la vertiente más expansiva de la obra, Milos prefirió destacar su vertiente más melancólica, algo mucho más coherente de entrada. Los movimientos extremos fueron quizá menos brillantes de lo que estamos acostumbrados, pero a cambio tuvimos un Tempo di bolero de extraordinaria concentración, en donde el corno inglés y en general toda la madera de la Sinfónica de Euskadi hizo maravillas; casi podíamos sentir esa tranquilidad que se respira en los jardines del Real Sitio que inspiró la composición del concierto. El éxito fue grande, y Milos dio dos propinas, ambas de Tárrega, interpretadas con la misma concentración y sensibilidad: Recuerdos de la Alhambra y Lágrimas.

Antes de eso, había sonado una obra relativamente menor. La suite de Máscaras y bergamascas de Fauré tiene una influencia claramente neoclásica, mucho más aún que el concierto de Rodrigo. Gavotas, minuetos, sicilianas y una obertura que podía haber sido escrita perfectamente siglo y medio antes conforman una partitura en la que lo único que hay que hacer, como bien realizó Michael Francis, era interpretarla con elegancia dieciochesca y sin complicaciones. Era en la segunda parte donde Francis tendría que demostrar de qué era capaz.

Y es que la Sinfonía Patética de Tchaikovsky es una obra larga, en la que hay que saber manejar correctamente los registros para no pasarse por exceso ni por defecto. No conviene exagerar el drama evidente de la partitura, pero tampoco conviene olvidarse de él y hacer una interpretación excesivamente fría. Francis tendió a un enfoque dramático, expansivo. Se dejó arrastrar por la tempestad del primer movimiento, conteniendo a cambio el discurso melódico en los pocos remansos que deja Tchaikovsky. En el segundo, marcó con precisión el ritmo de ese vals tan poco ortodoxo, pero se olvidó de la amenaza que late en la sección central, perdida en el tempo relativamente rápido tomado en ese pasaje. Tras una galopada superficial pero bien controlada en el tercer movimiento, (algo comprensible en este caso), cerró con un Finale demasiado expansivo y poco meditado, pero eso sí, eficaz y lleno de oficio. Un sector del público no pudo evitar aplaudir tras el brillantísimo tercer movimiento, pero al final se guardó el silencio que la música pide, hasta que surgieron los primeros merecidos aplausos.

En conjunto, el principal interés de la velada fue escuchar a Milos, que desde hoy se convierte en el guitarrista a seguir por la afición clásica. Esperamos que pueda utilizar su musicalidad para rescatar otras obras más olvidadas del repertorio de su instrumento.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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