«EL DONOSTIARRA SE IMPONE» CON LA EUKADIKO ORKESTRA EN BALUARTE

MÚSICA Xabier Armendáriz

“El Donostiarra se impone”

Viernes, 22 de marzo de 2024. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Alisa Kolosova, mezzosoprano. Orfeón Donostiarra. Alfonso Huarte, director del coro. Euskadiko Orkestra. Pablo González, director. Saskia Venegas: En las orillas del Egeo, (versión extendida), (2016). Benjamin Britten: Peter Grimes: Cuatro interludios marinos, (1945). Sergei Prokofiev: Alexander Nevsky, Op. 78, (1939). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Euskadiko Orkestra 2023-2024.

______________________

La cantata Alexander Nevsky de Sergei Prokofiev siempre fue una obra polémica. La composición parte de la música que el compositor había escrito para la película correspondiente de Sergei Eisenstein. Allí se narra el suceso más recordado de la vida de Alexander Nevsky, caudillo militar celebrado por el nacionalismo ruso sobre todo gracias a su famosa victoria frente a los ejércitos de los Caballeros de la Orden Teutónica en la Batalla del Lago Peipus. Orlando Figes, en su reciente La historia de Rusia, cuenta también que Alexander Nevsky consiguió mantener su posición de poder por ser el encargado de recaudar el tributo destinado a la Horda de Oro; es decir, a los dominadores mongoles. Pero por supuesto, esto último no suele recordarse tanto.

En una época de fuertes tensiones internacionales, Eisenstein ofreció una película en tono épico y Prokofiev escribió una música no menos grandiosa. Pero en contra de lo que indica Mikel Chamizo en las notas al programa de este concierto, Alexander Nevsky de Prokofiev no es una denuncia de la guerra. El único episodio que podría acercarse a ello sería El campo de la muerte, el desolador movimiento en el que la mezzosoprano canta ese texto en homenaje a los caídos en batalla, pero el contenido sigue teniendo un componente nacionalista innegable.

Y fue esta obra la que cerró el concierto que nos ocupa, inscrito en la temporada de abono de la Euskadiko Orkestra. El gran atractivo de la sesión era la presencia del Orfeón Donostiarra, un coro muy versado en esta composición en concreto y en la que ofreció un rendimiento espectacular. Ya se pudo observar en la canción de Alexander Nevsky donde se inicia su intervención, con un coro masculino empastadísimo y compacto, siempre con potencia y redondez de sonido. Pero también en sus intervenciones en la batalla fueron decisivos, yendo desde el pianissimo hasta el griterío más atronador. La Euskadiko Orkestra mostró también un alto grado de detalle bajo la vivaz y cuidada dirección de Pablo González, siempre atento a dar dinamismo cinematográfico a la obra y sobre todo a la célebre secuencia de la batalla sobre el hielo. Por último, Alisa Kolosova estuvo a la altura en El campo de la muerte, pero quienes hemos escuchado en vivo a la recientemente fallecida Ewa Podles sabemos que una voz más oscura, como la de la polaca, es mejor en ese fragmento.

El concierto se había abierto con En las orillas del Egeo de Saskia Venegas, obra que surgió a raíz del impacto que le produjo a la compositora conocer de primera mano la situación de los inmigrantes llegados a la isla de Lesbos. Hablamos de una partitura de gran concisión, donde se emplea una gran paleta de recursos extendidos para retratar la inmensidad del mar y la desesperanza de los migrantes al encontrarse en un callejón sin salida. Pablo González dirigió la obra con brillantez y sacándole todo su partido. Entre medio sonaron los Cuatro interludios marinos de Peter Grimes de Benjamin Britten, ópera que retrata la existencia de un personaje inadaptado, aislado por la comunidad en la que vive en parte por sus propios errores. Los cuatro episodios forman un todo coherente en concierto y ofrecen una brillante escritura orquestal, pero sólo adquieren su verdadera dimensión si se los interpreta sin prisa, dejando que las resonancias marinas adquieran carácter amenazador. Pablo González se aseguró de que todo sonara ordenado, pero no dio a la partitura el poso suficiente.

En conjunto, fue un concierto que respondió a las expectativas, con una versión de Alexander Nevsky de Prokofiev marcada por un Orfeón Donostiarra espectacular, al mejor nivel posible.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *