Un Holandés de referencia

Un Holandés de referencia

 

Wagner: El holandés errante. Theo Adam, Anja Silja, Martti Talvela, James King, Kenneth Macdonald, Anelies Burmeister. Coros de la BBC. Orquesta New Philharmonia de Londres. Dir.: Otto Klemperer. Testament SBT 2423. 2 CDs. ADD. Grabación en vivo. Calidad excelente. Grabación histórica. Especialmente recomendado.

 

En las próximas semanas, tendremos ocasión de escuchar en Pamplona por primera vez en décadas una ópera de Wagner completa. Con buen sentido, se ha optado por programar El holandés errante, que es entre las óperas de madurez del compositor alemán una de las que, por extensión y lenguaje, más afines pueden resultar al aficionado medio iniciado en la ópera pero no familiarizado con Wagner. Desde estas líneas, queremos aportar nuestro granito de arena al conocimiento de esta obra, aportando una sugerencia discográfica interesante para un sector amplio de aficionados. Recomendar una única grabación para una ópera de Wagner es complejo, pero la versión que reseñamos puede y debe estar en cualquier fonoteca wagneriana.

Los aficionados wagnerianos conocen, y tienen sin duda en gran aprecio, un registro contemporáneo al que nos ocupa de El holandés errante de Wagner interpretado asimismo por Otto Klemperer. Se trata de una celebérrima grabación de estudio, con reparto prácticamente idéntico al de la función en vivo que nos ocupa. Aquel registro, hoy mítico por muchas razones, fue realizado por la firma Emi y durante décadas se consideró la referencia para esta obra. Pero esta toma en vivo, de sonido inferior pero sin duda más que disfrutable, es en conjunto superior, sobre todo precisamente por los cambios en el reparto. Vayamos por partes.

La dirección de Otto Klemperer, tanto en vivo como en estudio, nos causa hoy bastante sorpresa. Los tiempos son en general bastante lentos, y muy en línea con el estilo del director alemán, la historia está contada con un cierto distanciamiento, como la habría contado un bardo que no pusiese demasiado interés en el relato. Pero Klemperer no buscaba la emotividad directa, sino que la obra alcanzara los clímax en los momentos precisos. Así, la interpretación va a más conforme avanza la obra, terminando en un tercer acto tempestuoso, donde el mar se agita hasta terminar en una conclusión muy brillante. En esta versión de Klemperer, la música de Wagner no mira hacia Weber, pero tampoco parece intuirse el Wagner posterior, más oscuro; parece como si el espectro de Berlioz apareciera detrás de cada nota. En definitiva, un Wagner alternativo que a nadie dejará indiferente, con una orquesta y un coro en magnífica forma. Por cierto, la versión de la partitura que el alemán utilizó para esta ocasión fue la revisada de 1860, sin incluir el motivo de la redención al final de la obertura y de la ópera y respetando la división original en tres actos.

Theo Adam es un Holandés extraordinario. Hoy resultaría imposible encontrar un cantante que pudiera igualar esta interpretación, ya fuese en términos puramente vocales o, sobre todo, en el aspecto expresivo. Su construcción del personaje lo muestra como un ser torturado y abatido por el destino. A este respecto, no hay más que escuchar el momento en el que manifiesta que su barco, protegido por desgracia contra todas las tempestades, no sufrirá ningún daño. En ningún momento parece confiar este Holandés en su redención.

Frente a esto, tenemos la Senta en magnífica forma de Anja Silja. A la cantante alemana la encontrábamos asimismo en los registros de la obra de Wolfgang Sawallisch (Philips, 1961). En esta grabación, le ha dado tiempo a madurar su personaje, que aquí ya no muestra la juventud ni el apasionamiento de antaño. Silja parece más consciente del grado en que Senta percibe que, de alguna manera, está predestinada al Holandés. En esta penetración del personaje, se percibe sin duda la mano de Klemperer, que probablemente le habría obligado a un mayor estudio psicológico que Sawallisch. Al contrario que en la grabación ya citada, Silja interpreta tanto en la toma en vivo como en la versión en estudio la balada en la versión transportada, tal como se ha hecho tradicionalmente incluso desde el mismo estreno de la partitura.

El Daland de Martti Talvela es, asimismo, modélico dentro de una visión tradicional. En manos del bajo finlandés, estamos ante un padre bonachón que, en realidad, pretende hacer negocio del matrimonio de su hija, alegrándose inmediatamente cuando ve que ésta corresponde al amor del Holandés. Se trata de una visión que, además, concuerda en buena parte con el propio pensamiento de Wagner al respecto. Finalmente, tanto Kenneth Macdonald como Annelies Burmeister cantan magníficamente sus papeles, relativamente “secundarios”.

Queda por hablar del Erik de esta grabación, y de su complementaria de estudio. Para la toma en estudio, el Erik previsto era precisamente el tenor estadounidense James King, que canta en la grabación del registro en vivo de Testament, pero razones contractuales hicieron que King no pudiese participar en la grabación oficial. En su lugar, se acudió al tenor Ernst Kozub, que poseía una voz sin duda importante, pero manejada con fraseo más bien torpe y poco natural. Frente a esto, James King sí resultó un Erik más creíble, precisamente por su arrojo en el fraseo, más propio de personajes wagnerianos de mayor entidad. De hecho, la grabación más famosa de James King fue su intervención como Siegmund en la interpretación completa del Anillo de Solti.

Como decíamos, el sonido de esta grabación no es parangonable al de la toma oficial de estudio de Emi, que además incluye efectos especiales, como el sonido de las cuadernas crujiendo en la tempestad o las ruecas en el coro de las hilanderas del segundo acto. Sin embargo, la toma en vivo de la BBC es suficientemente limpia como para poder apreciar los detalles en el manejo de la orquesta por parte de la batuta, y permite hacernos una idea bastante completa de cómo fue esta magnífica realización en vivo de una auténtica obra maestra.

En conjunto, estamos pues ante una grabación de referencia. Puede que haya quien prefiera una dirección más romántica que mire hacia la tradición de Weber, y que se sienta por tanto más cómodo con interpretaciones como las de Fritz Reiner (Naxos, 1950, con Hotter y Varnay), el citado Sawallisch (Documents o Golden Melodram, 1959), o más en nuestros días, Marek Janowski (Pentatone, 2009), como también habrá quien prefiera una visión más cercana al Wagner de madurez como la que propone Hans Knappertsbusch (Orfeo, 1955, con Uhde y Varnay). Pero esta interpretación de Klemperer, ya sea en su versión en vivo o en su realización en estudio, es de referencia y debe ser conocida por todo buen aficionado que se precie.

 

  

Autor entrada: Xabier Armendariz

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