«BAJO CONTROL» DE LA EUSKADIKO ORKESTRA EN BALUARTE

Música Xabier Armendáriz

“Bajo control”

Euskadiko Orkestra

Viernes, 3 de octubre de 2025. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Miren Urbieta-Vega, soprano. Coro Landarbaso. Iñaki Tolaretxipi, director del coro. Euskadiko Orkestra. Stefan Blunier, director. Hector Berlioz: Herminie, escena lírica H. 29, (1828). Maurice Ravel: Daphnis y Chloe, sinfonía coreográfica M. 57, (1912). Concierto inscrito en la temporada de abono 2025-2026 de Euskadiko Orkestra

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El compositor francés Maurice Ravel (1875-1937) llamó a Daphnis y Chloe, su obra más extensa, “sinfonía coreográfica”. Hablamos de una composición cuya duración se acerca a la hora y que muestra al autor de Ciboure en toda su dimensión como virtuoso de la orquestación y del manejo de la escritura coral, entendida como un instrumento más de la orquesta. El argumento de la obra, encargada por los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, nos presenta una Grecia idealizada y cargada de contrastes, pues entre momentos del máximo refinamiento orquestal y dramático encontramos otros pasajes más primitivistas; no en vano, sólo un año después la misma compañía iba a presentar La consagración de la primavera de Stravinsky. Daphnis es, con toda seguridad, la partitura orquestal más compleja de Ravel, pues resulta muy difícil traducir en sonidos de manera exacta las texturas orquestales que la obra demanda en cada momento, aunque es verdad que en grabación no faltan los directores que lo han conseguido, desde el propio Pierre Monteux que estrenó la obra hasta Bernard Haitink con los conjuntos del Royal College of Music de Londres (este último en YouTube), pasando por Pierre Boulez, cuya segunda grabación recomienda en su web la Euskadiko Orkestra. Si sólo consideramos las suites, y en concreto la segunda de ellas, Daniel Barenboim y Sergiu Celibidache son las referencias.

La Euskadiko Orkestra iniciaba su temporada de abono ofreciendo la partitura completa del ballet, conmemorando así el sesquicentenario del nacimiento del compositor. No fue este concierto la actuación más redonda de la agrupación vasca. Lo comprobamos ya desde el preludio inicial, cuando los diferentes solos de flauta y trompa tardaron en asentarse y apenas floreció la magia que el momento exige. Tal vez por eso, el director suizo Stefan Blunier prefirió mantener el control en todo momento, llevando la obra con naturalidad pero sin que terminara de tomar vuelo. Hubo momentos de gran nivel, incluyendo importantes actuaciones individuales como los dos clarinetes en la escena donde la ninfa Licaón intenta seducir a Daphnis, pero episodios como la danza final habrían necesitado un mayor impulso. El Coro Landarbaso ofreció una actuación muy correcta; no consiguió exactamente fundirse en la textura orquestal, como Ravel pide, pero sí mantuvo el nivel y ofreció momentos de verdadera magia, como la introducción de la segunda parte.

El concierto se había iniciado con una obra “menor” de Hector Berlioz. La escena lírica Herminia fue uno de sus primeros intentos para ganar el codiciado Premio de Roma, un concurso que siempre representó la vertiente más conservadora de la música francesa del siglo XIX. Además de anticipar la melodía que constituye la idea fija de la Sinfonía fantástica, demuestra, de acuerdo con la línea editorial del certamen en este período, que el compositor francés había asimilado ya el estilo de Christoph Willybald Gluck, uno de sus referentes en el resto de su carrera. Fue en esta obra donde la Euskadiko Orkestra ofreció su máximo nivel, con un Stefan Blunier atento a la situación dramática de cada momento. Pero la gran sensación fue Miren Urbieta-Vega, que lució una voz amplia y adecuado temperamento dramático para hacer frente al carácter neoclásico de toda la secuencia. Fue especialmente notable, tanto en el caso de Urbieta-Vega como en el de Blunier, la manera en que manejaron los extensos recitativos acompañados, una seña de identidad de las óperas serias italianas de la segunda mitad del siglo XVIII pero ya pasada de moda cuando Berlioz compuso esta obra.

En conjunto, fue una sesión donde sorprendió la interpretación de Herminia de Hector Berlioz y concluida con un digno homenaje a Maurice Ravel con su obra más ambiciosa y compleja.

Autor entrada: xabier armendariz

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