FRANCOIS-FRÉDERIC GUY “UN FENÓMENO” EN BALUARTE

MÚSICA Xabier Armendáriz

Un fenómeno

Viernes, 10 de mayo de 2019. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. François-Frèdèric Guy, piano. Orquesta Sinfónica de Navarra. Antoni Wit, director. Carl Maria von Weber: Peter Schmoll: Obertura, (1803). Ferenc Liszt: Concierto para piano y orquesta número 2 en La bemol mayor, S. 125, (1857). Franz Schubert: Sinfonía [número 8] en Do mayor, D. 944, (La Grande), (1826). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2018-2019.

____________________________________________

Es una frase hecha muy habitual. Cuando decimos que alguien es “un fenómeno”, es porque desempeña con extraordinaria eficacia una profesión, incluso hasta el punto de la genialidad. Naturalmente, no es sólo una cuestión de aptitudes, que también, sino un tema en el que el trabajo continuado durante años es fundamental. Los músicos sabemos bien todo lo que eso supone, especialmente en el caso de los pianistas. Al existir un repertorio tan amplio para piano solo, los pianistas tienden en general a una vida más solitaria y sacrificada que otros instrumentistas.

Uno de los principales atractivos de esta sesión llegaba en la primera parte, con la interpretación del Concierto para piano y orquesta número 2 de Liszt. Sin duda, es una piedra de toque del repertorio pianístico, una obra que muestra los primeros indicios de la transición entre el Liszt circense de primera época y el Liszt posterior a 1848. Es un concierto que exige una gran intensidad; quizá no necesita un pianista con tanto empaque como los dos de Brahms y Chopin, pero sí exige virtuosismo de bravura y sensibilidad en algunas secciones líricas. Se hacía cargo de la parte solista François-Frèdèric Guy, un intérprete francés relativamente conocido, autor de un ciclo de sonatas para piano de Beethoven bastante prestigioso. No habíamos tenido ocasión de escuchar a este pianista, pero ofreció una actuación muy completa. Ya desde la primera sección de marcha pudo apreciarse la contundencia de su toque, pero luego supo frasear muy bien en las secciones líricas, acompañando perfectamente al violonchelo solista. Guy se ha mostrado como un intérprete lisztiano ideal, sobre todo en los pasajes de agilidades de la sección final. Su entendimiento con Antoni Wit fue evidente desde el comienzo, apoyado en una Sinfónica de Navarra que acompañó a buen nivel general. Fue una lástima que el solista no ofreciera ninguna propina.

Se había abierto el concierto con la obertura del singspiel Peter Schmoll de Carl Maria von Weber, una obra todavía muy deudora de La flauta mágica de Mozart que, en el concierto que nos ocupa, sirvió sobre todo de calentamiento para la orquesta. El otro gran reclamo del concierto era la gran Sinfonía en Do mayor de Schubert, una obra de su período final descubierta diez años después de la muerte del compositor. A menudo se ha comparado esta composición monumental con las sinfonías de Bruckner, por la amplitud de sus desarrollos y su particular orquestación. Antoni Wit ha demostrado repetidamente en Pamplona que es un gran intérprete bruckneriano y se esperaba una interpretación excepcional de la obra schubertiana. No fue el caso: Antoni Wit construyó la obra con su solidez habitual, pero la obra no tomó vuelo. Algunas transiciones de tempo no resultaron convincentes (cambio entre la introducción y el comienzo del primer movimiento), y en algún momento Wit realizaba pequeños tirones de tempo que afectaban a dos o tres notas y que resultaron poco naturales. El mayor detalle de calidad llegó en el segundo movimiento, concretamente en la construcción del clímax y el silencio posterior, poderosamente dramático. Fue una interpretación eficaz, pero esperábamos más de Antoni Wit con esta obra, por otra parte esquiva para muchos directores importantes.

En conjunto, fue un concierto donde destacó sobre todo François-Frèdèric Guy, un pianista que ciertamente es un fenómeno, un intérprete muy a tener en cuenta para cualquier repertorio.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *