CONDUCTUS ENSEMBLE “LOS PRECEDENTES” EN EL TEATRO MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Los precedentes

Jueves, 4 de Abril de 2019. Teatro del Museo de la Universidad de Navarra. Christian Zenker (Evangelista), Felix Rathgeber (Jesús), Irene Fraile (Sirvienta del Sumo Sacerdote), Gabriel Díaz (Judas), Ariel Hernández (Pedro), Víctor Guillén (Caifás), Miguel Ángel Segarra (Centurión). Arias: Ione Martínez, soprano; Lucía Gómez, alto; Gabriel Díaz, contratenor; Ariel Hernández, tenor; Jesús García, barítono. Conductus Ensemble. Andoni Sierra, director. Reinhard Keiser: La Pasión según San Marcos, (1712). Concierto inscrito en la temporada Cartografías Sonoras 2019 organizado por el Museo de la Universidad de Navarra.

_____________________________________________

Incluso en los círculos relacionados con la música antigua, el nombre del compositor alemán Reinhard Keiser (1674-1739) es muy poco conocido. El firmante encontró el nombre por primera vez en un texto de El estilo y la idea de Arnold Schönberg. Allí, el creador del dodecafonismo, habitualmente un analista extraordinario, incluía a Keiser dentro de un “selecto” grupo de compositores, (junto con Telemann o los hijos de Bach), que según él, habría comenzado a romper con el legado y las mejores características del contrapunto barroco alemán. De hecho, esta descripción de Schönberg no hace justicia a un músico en su día muy celebrado, sobre todo gracias a una serie de óperas en alemán compuestas para los teatros de Hamburgo. El concierto que nos ocupa recuperaba La Pasión según San Marcos, una obra que seguramente compuso Keiser en torno a 1712 y que es conocida porque Bach la copió en 1717 para su uso personal.

La obra contiene todos los elementos que asociamos con las pasiones de esta época, y que conocemos bien gracias a las dos referencias bachianas. En el caso de Keiser, los recitativos son proporcionalmente más extensos, con el hecho, que luego encontraremos en la Pasión según San Mateo de Bach, de que las intervenciones de Jesús se acompañan con una aureola de cuerdas, como indicando la divinidad de Cristo. Las arias son numerosas pero más bien breves, con importantes intervenciones para instrumentos obligados. Algunas tienen mucha sustancia, como las que siguen a las negaciones de Pedro y anteceden a la crucifixión, que hacen pensar en los equivalentes de la Pasión según San Mateo de Bach. Son muy pocos los corales que se presentan como tales; generalmente aparecen figurados, emergiendo a partir de acompañamientos al modo de comentarios organísticos. Quizá lo más sorprendente son las intervenciones de las turbas, más espléndidas que en las dos pasiones bachianas pero a la postre menos efectivas dramáticamente.

En cualquier caso, es una obra de considerable interés y que el Museo de la Universidad de Navarra ha ofrecido en una interpretación muy solvente, liderada vocalmente por el espléndido Evangelista de Christian Zenker, que haría idealmente las partes de las pasiones bachianas, igual que Felix Rathgeber responde claramente al prototipo de Jesús bachiano que tenemos en mente. En las arias, destacó Ione Martínez, con una voz particularmente fresca y ágil, siempre en consonancia con lo que pide la partitura en cada momento. Son nombres más señalados, en cualquier caso, dentro de un conjunto de voces muy digno y adecuado para la obra. El conjunto coral funcionó a pleno rendimiento, a un nivel ligeramente superior al de una orquesta a la que le faltó algo de empaste; eso sí, el continuo fue magnífico. Andoni Sierra dirigió con nervio e impulso teatral, respetando el peso de los silencios; sólo a los corales les faltó en ocasiones algo de solemnidad, pero eso es cuestión de gustos.

En conjunto, fue una recuperación muy interesante de un compositor cuya producción está muy olvidada. Las pasiones de Telemann o Carl Philipe Emanuel Bach se han grabado y estudiado mucho, pero no tanto los precedentes de las pasiones bachianas…, y la verdad es que es muy interesante escuchar obras tan bien acabadas y a las que, indirectamente, tanto debe nuestra cultura.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *