LA ORQUESTA SINFÓNICA DEL REINO DE ARAGÓN Y EL ORFEÓN DONOSTIARRA DAN “SORPRESAS” EN BALUARTE

CLÁSICA Xabier Armendáriz

Sorpresas

Domingo, 3 de marzo de 2019. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Carmen Solís, soprano. María José Montiel, mezzosoprano. Orfeón Donostiarra. Jose Antonio Sainz Alfaro, director del coro. Orquesta Sinfónica Reino de Aragón. Íñigo Pírfano, director. Gustav Mahler: Sinfonía número 2 en Do menor, (Resurrección), (1895). Concierto organizado por el Colegio Mayor Belagua a beneficio de la Fundación Core.

___________________________________________

El recorrido vital de Gustav Mahler no fue exactamente una historia de fracaso, pero no estuvo exento de obstáculos. El compositor bohemio llegó a algunos de los puestos musicales más cotizados de su tiempo, como la dirección musical de la Ópera Imperial de Viena y la titularidad de la Orquesta Filarmónica de Nueva York; algunas de sus obras incluso conocieron el éxito desde su estreno, como las sinfonías SegundaTercera Octava. Pero Mahler también se consideró objeto de discriminación a lo largo de su carrera. Es muy famosa aquella frase en la que él admitió ser “tres veces apátrida: bohemio entre austríacos, austríaco entre alemanes y judío en todo el mundo”.

Es significativo reflexionar sobre estos aspectos al hablar de un concierto como el que nos ocupa, organizado por el Colegio Belagua a beneficio de la Fundación Core. De entrada, programar un concierto benéfico donde se interpreta la Segunda Sinfonía de Mahler es un riesgo; el nombre “Mahler”, ligado a sinfonías de gran extensión, no parece el más atractivo para un público, y menos en un domingo por la mañana. Sin embargo, teniendo en cuenta la organización que recauda los fondos y sus trabajos por los inmigrantes, tiene pleno sentido hacer sonar música de Mahler en esta cita y Baluarte registraba una entrada más que interesante, con la sala llena. Fue la primera sorpresa positiva de la sesión.

La Segunda Sinfonía de Mahler es, seguramente, la primera obra en la que puede observarse el universo creativo completo del compositor. Es un viaje de las tinieblas a la luz, a una transcendencia que puede constituir un éxtasis místico o una autoafirmación de tipo nietzscheano. Es una obra monumental que lo necesita todo de una orquesta gigantesca y un coro que tiene una intervención muy breve pero decisiva. Reunir estos recursos no es fácil y en esta ocasión la incógnita era la Orquesta Sinfónica Reino de Aragón, un conjunto que no habíamos tenido ocasión de escuchar. He ahí la segunda sorpresa: la orquesta funcionó con bastante precisión; salvo algunos desajustes puntuales, todo funcionó como un reloj y la travesía sinfónica se produjo sin ningún accidente importante.

Interpretativamente, Íñigo Pírfano ofreció una muy buena versión de la obra, regulando el tráfico instrumental durante toda la sesión. Como a tantos directores, a Pírfano le falta perfilar el conjunto de la composición de forma orgánica. Esto resultó muy claro en los movimientos primero y tercero, con tempi generalmente lentos que, cuando el compositor ordena acelerar, adquirían demasiada velocidad. Eso sí, Pírfano supo construir los principales clímax de la obra con brillantez, llegándose a un final poco místico pero claramente optimista. María José Montiel demostró una vez más que, aunque no posee la voz más mahleriana para el cuarto movimiento, es una gran artista y Carmen Solís se añadió perfectamente en la sección final. Por último, el Orfeón Donostiarra, atractivo indiscutible del concierto, demostró su calidad, contribuyendo ampliamente al éxito de la sesión.

En conjunto, fue una interpretación más que digna de la Segunda Sinfonía de Mahler que se escuchó con gran atención por un público no habitual en los conciertos y que terminó aplaudiendo puesto en pie. Fue ésta una más de las sorpresas que ofreció este concierto, porque siempre es gratificante ver recompensadas las cosas bien hechas.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *