ASIER POLO CON LA CUERDA DE O.S.N. CONCIERTO «POSTMODERNO» EN BALUARTE-CÁMARA

MÚSICA Xabier Armendáriz

Postmoderno

Miércoles, 20 de febrero de 2019. Sala de Cámara del Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Asier Polo, violonchelo. Iñaki Alberdi, acordeón. Grupo de Cuerdas de la Orquesta Sinfónica de Navarra. Jose Luis López-Antón, director. Johann Sebastian Bach: Sonata para viola da gamba y clave obligado número 1 en Sol mayor, BWV 1027, (transcripción para violonchelo y acordeón), (1720). Sofía Gubaidulina: In Croce, (1979). Astor Piazzolla: El gran tango, (arreglo para violonchelo y acordeón), (1982). Jesús Torres: Transfiguración, (2018, estreno absoluto). Concierto inscrito en el Ciclo Baluarte Cámara 2018-2019.

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La edición española de El estudio de la Orquestación de Samuel Adler, el tratado más actual sobre la materia, llegó con bastantes años de retraso respecto a la edición estadounidense. Tal como Adler describe en el prólogo de dicha edición, la versión española llegó cuando se había producido un cambio de paradigma entre los compositores. En los años setenta, parecía que las tendencias compositivas de vanguardia se convertirían en predominantes. Sin embargo, en los años ochenta llegaron estilos de nuevo cuño, de signo minimalista, místico e incluso directamente tonal, que demuestran una preocupación claramente neoclásica, coincidiendo con un mayor interés entre los compositores por autores “conservadores” como Sibelius.

El concierto que nos ocupa, última intervención de Asier Polo en el Ciclo Baluarte Cámara, presentaba al violonchelista vitoriano junto con el acordeonista Iñaki Alberdi, uno de los intérpretes más importantes del instrumento en su faceta vanguardista. El programa, muy heterogéneo, mostraba ese sentido de la postmodernidad, con algunas obras muy ilustrativas de compositores muy reconocidos y que, potencialmente, ofrecían posibilidades para el público.

Se abría la sesión con la Sonata BWV 1027 de Bach, en versión para violonchelo y acordeón; es otra señal postmoderna, dado que el Kantor de Leipzig seguramente se habría sorprendido por una combinación instrumental tan singular. Una vez acostumbrados tras la sorpresa inicial, fue fácil dejarse arrastrar por la musicalidad de los dos intérpretes y disfrutar simplemente de la música. Después se escuchó In Croce de Sofía Gubaidulina, que muestra a la compositora tártara en su vertiente más espiritual; la obra tiene un carácter en parte orientalizante, con un misticismo no exento de tensión por la repetición constante de melodías y ritmos. Asier Polo e Iñaki Alberdi se encontraron en su elemento, mostrando los diferentes recursos de ambos instrumentos con gran claridad y atención al detalle. Después, se escuchó El gran tango de Piazzolla, encargado por Mstislav Rostropovich, que sonó con toda su fuerza y poder. Curiosamente, la combinación resultó de lo más natural, sin necesidad de explicaciones.

En la segunda parte, se ofrecía Transfiguración de Jesús Torres, el nuevo doble concierto para acordeón y orquesta de cuerdas del compositor aragonés. Teniendo en cuenta que la obra se basa en los textos de la compositora, teóloga y médica medieval Santa Hildegard von Bingen, se esperaba una composición particularmente mística, en el sentido de Sofía Gubaidulina, pero no es ésta la realidad de la obra. La composición se divide en seis breves secciones, que dan protagonismo a ambos instrumentos por igual y que muestran tendencias perfectamente convencionales en los movimientos rápidos, con resonancias bartokianas evidentes. Lo más característico son las secuencias de tiempo lento, de una serenidad casi sobrenatural. El final de la obra es francamente turbador y provocó un silencio expectante. La sección de cuerdas de la Sinfónica de Navarra ofreció una gran actuación, junto con Asier Polo e Iñaki Alberdi, dominadores de sus instrumentos y en plena sintonía con la obra.

En conjunto, fue un gran concierto, que demostró que, hoy por hoy, la música contemporánea no tiene por qué ser compleja para oídos actuales. Es lo propio del mundo postmoderno en que vivimos.

Autor entrada: xabier armendariz

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