VALDERRAMA Y DEL VALLE «MÚSICA DE SALÓN» EN BALUARTE PAMPLONA

Música de salón

Martes, 11 de Diciembre de 2018. Sala de Cámara del Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Ana María Valderrama, violín. Víctor del Valle, piano. César Franck: Melancolía en MI menor, (para violín y piano). Johannes Brahms: Sonata para violín y piano número 3 en Re menor, Op. 108, (1888). Francis Poulenc: Sonata para violín y piano, FP 119, (1943). Pablo Sarasate: Romanza andaluza, Op. 22 número 1. Aires gitanos, Op. 20. Concierto extraordinario de Santa Cecilia organizado por la Fundación Baluarte.

Hace algunos años, existió en Radio Clásica un programa muy singular, llamado “Música de salón”. Se emitía los martes por la mañana y en él se programaba una considerable variedad de obras, incluyendo música de cámara del siglo XIX, obras para piano, canciones, grandes éxitos de la música popular de comienzos del siglo XX, etc. Con frecuencia, las interpretaciones que se escuchaban eran además grabaciones históricas, a menudo ofrecidas por los propios compositores. La idea era, según decía el presentador, recuperar una música “de un mundo que ya no existe y que posiblemente nunca existió, pero que a nosotros nos gusta”. Sobre todo, se buscaba ofrecer un conjunto de obras de cierto carácter decadente y sensual.

El Concierto Extraordinario de Santa Cecilia que ha organizado por segundo año consecutivo la Fundación Baluarte ofrecía un recital de Ana María Valderrama, (ganadora del Concurso Pablo Sarasate en 2011), junto con Víctor del Valle, su acompañante habitual. Casi todo el programa estaba compuesto por música que habría cabido perfectamente en el mencionado programa, música de mayor o menor hondura pero toda ella digna de escucharse en salones reducidos en ambientes cultivados y relajados. La excepción era la Sonata para violín y piano de Francis Poulenc, compuesta para la gran solista francesa Ginette Neveu y como homenaje a Federico García Lorca tras su muerte. De ahí se justifica el carácter dramático y acerado de los movimientos extremos, absolutamente contrario al estilo humorístico y juvenil que suele asociarse con el autor francés. La obra conoció una interpretación de altura, pero teniendo en cuenta lo escuchado antes y después, parecía relativamente fuera de contexto…

La sesión se había iniciado con Melancolía, una pequeña obra maestra de gran encanto compuesta por César Franck, y por la importante Sonata para violín y piano número 3 de Brahms. Esta composición, una obra de madurez del autor hamburgués, fue seguramente el punto culminante de la sesión. Ana María Valderrama, que habitualmente destaca más por su musicalidad que por su virtuosismo técnico, ofreció una lectura muy ajustada de la partitura, encontrando el punto exacto entre apasionamiento y sentido melancólico y jugando con el tempo con gran seguridad. Víctor del Valle, más conocido como componente de un ilustre dúo de pianos junto con su hermano Luis del Valle, ofreció un acompañamiento caracterizado por su profundo sonido, netamente brahmsiano de última época. Hoy por hoy, es muy difícil escuchar una interpretación de este calibre de la sonata brahmsiana.

Por último, y como viene siendo tradición, el programa se completaba con obras de Sarasate. En la Romanza andaluza, Ana María Valderrama ofreció una interpretación muy expresiva y sin reunir algunos manierismos propios del repertorio de salón. Los Aires gitanos con los que concluyó la sesión interesaron sobre todo en la sección lenta inicial, cargada de melancolía e intención expresiva.

En conjunto, fue una aproximación muy interesante al ambiente de salón, tan característico del siglo XIX, con su aire melancólico e intimista. Incluso la Nana de las Siete canciones populares españolas de Falla, que Víctor del Valle acompañó con demasiada liberalidad en el tempo, conectaba teóricamente con este ambiente propio de un período que no volverá.

 

 

Autor entrada: xabier armendariz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *