LA CAPILLA DE MÚSICA “POR LA HERMANDAD” EN PADERBORN

Por la hermandad

El pasado fin de semana, una parte de la actividad musical pamplonesa se trasladaba unos dos mil kilómetros hacia el Norte y el Este, concretamente a la ciudad alemana de Paderborn, con la que Pamplona mantiene un hermanamiento desde 1992. Esta población comenzó este viernes las celebraciones del “milenario” (en realidad los 950 años) de su constitución como sede arzobispal, y lo ha hecho con una exposición dedicada al Gótico y con una semana de conciertos celebrados en la Catedral, todavía hoy centro neurálgico de muchas actividades de la ciudad. Como parte de esta celebración, ha sido invitada a participar la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona, haciendo realidad un deseo planteado al menos desde mediados de la década de 1990 pero que, hasta ahora, no había podido cumplirse.

En conjunto, ha sido un fin de semana muy intenso para la Capilla de Música pamplonesa, también por las numerosas atenciones que han recibido sus músicos, pues han conocido los principales atractivos de la ciudad, como el Palacio de Carlomagno o la curiosa Capilla de San Bartolomé, notoria por su extraordinaria resonancia mantenida durante unos ocho segundos. Un lugar muy significativo para los navarros es la Iglesia de los Jesuitas, de estilo barroco, dedicada a San Francisco Javier. A estas visitas hay que añadir la recepción oficial en el Ayuntamiento y la visita a la exposición que inauguró la Capilla el viernes.

Precisamente ese acto inaugural fue, según Aurelio Sagaseta, el punto culminante de la actuación musical de la Capilla pamplonesa en Paderborn, comenzando por la entrada procesional de parte del conjunto en la Catedral cantando “Dum pater familias” del Códice Calixtino, documento del siglo XII conservado en la Catedral de Santiago de Compostela que incorpora música litúrgica monódica y polifónica para las celebraciones del Apóstol en la Edad Media. Hubo igualmente espacio para música de Teobaldo I de Navarra y procedente del Archivo de la Catedral de Pamplona. Según Sagaseta, éste fue un denominador común de la visita: “Les ofrecimos todo nuestro repertorio, incluyendo obras de autores alemanes importantes, pero eso ya lo conocen. Querían música española y de nuestro archivo”.

Ya el sábado, la Capilla participó en el concierto inaugural del ciclo de conciertos conmemorativo del “milenario”. Bajo el título “Klingende Dom” (Catedral sonora), participaron en la cita también cinco coros del entorno paderborniense, incluyendo el Coro de Voces Blancas de la propia Catedral. En programa, hubo obras religiosas de todas las épocas y estilos, desde el “Da pacem Domine” gregoriano hasta la Pequeña misa de jazz de Bob Chilcott. Las obras se sucedieron una tras otra sin pausa desde distintos puntos de la iglesia y los cambios de posición de los coros se realizaron con mucha discreción, sin interferir en la escucha de la música. Dentro de los coros paderbornienses, hubo intervenciones destacadas, como todas las del Coro de la Catedral de Paderborn y el “If you love me” de Thomas Tallis. La Capilla de Pamplona ofreció repertorio variado, con música de Tomás Luis de Victoria (“Nigra sum”), Domenico Zipoli (una obra procedente de las reducciones de los jesuitas en la América del siglo XVII), y alcanzó su momento estelar en el motete “Surge propera” de Miguel Navarro, que recibió toda su espiritualidad. Finalmente, los más de 200 cantores congregados se reunieron en la cabecera de la iglesia para cantar en conjunto “Einen anderen Grund kann niemand legen”, Op. 74 de Albert Becker.

Por último, la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona intervino en la Misa del domingo, también en la Catedral de Paderborn, junto con la Schola Gregoriana local. Tal como destacaba Aurelio Sagaseta al final de la función, “en Paderborn se conduce la liturgia con toda exactitud”. Para esta celebración, Aurelio Sagaseta amplió el espectro temporal, al incluir junto con el canto gregoriano, entre otras obras, un Kyrie policoral de Miguel de Irízar, (autor navarro del siglo XVII), su propio Aleluya “Qué hermosos son” (precedido en este caso por una gran improvisación del organista de la Catedral de Paderborn), el “Et incarnatus est” de Urrestarazu (inserto dentro del Credo, por lo demás gregoriano), y la propia armonización de Sagaseta de “Gurekin egon”, interpretada durante la Comunión.  Quizá el momento más emocionante, sobre todo para los navarros presentes,  fue escuchar el Aleluya de Sagaseta, con esas armonías  tan bellas.  Además, Carlos Ayerra, Deán de la Catedral de Pamplona y Alfredo López, Secretario Capitular de la sede navarra concelebraron la Misa, cuyas secciones más rituales se oficiaron en latín, una costumbre que aún hoy permanece para días puntuales en algunas catedrales alemanas como Colonia o la propia Paderborn.

Pero lo más entrañable de la visita se produjo después de la misa, cuando los miembros de los Coros de la Catedral de Paderborn invitaron a sus homólogos pamploneses a un pequeño homenaje. Hubo discursos muy emotivos de ambos maestros de capilla, con intercambio de regalos. Como agradecimiento final, la Capilla de Música de Pamplona ofreció varias piezas, entre ellas una villanesca espiritual de Francisco Guerrero por la cual el maestro de capilla de Paderborn mostró particular interés. Ambos maestros coincidieron en la esperanza de que, en algún momento, la Capilla de Paderborn devuelva la visita a la de Pamplona.

Coincidiendo con la  visita de la  Capilla de Música, miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Navarra han visitado también a sus homólogos paderbornienses,  invitados y acogidos por Jesús Barrientos,  pamplonica por nacimiento y corazón y residente en Paderborn desde hace más de cuarenta años. Él es  igualmente una pieza clave para el mantenimiento de la hermandad de ambas ciudades.

En conjunto, ha sido un intenso fin de semana, en donde este  hermanamiento  se ha hecho realidad.  Ha sido un verdadero placer  volver a esta ciudad tan hospitalaria, en donde el sonido de las campanas de las iglesias sigue acompañando, hoy como ayer, la vida de la población.

 

 

Autor entrada: xabier armendariz

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