“CLÁSICOS” EN EL FESTIVAL NAK 2018

Clásicos

Sábado, 29 de Septiembre de 2018. Patio del Palacio del Condestable de Pamplona. Dorota Grzeskowiak, soprano. Coro de Echarri Aranaz. Alicia Torrea, piano. Alicia Armendáriz, directora. Obras de Samuel Barber, Zbigniew Preisner, Arvo Pärt, John Tavener, György Ligeti, Arthur Honneger, Meredith Monk, David Lang y Krzysztoff Penderecki. Concierto inscrito en el Festival NAK 2018.

Al hablar de eventos de música contemporánea, habitualmente pensamos en los movimientos más rupturistas. De hecho, así se han programado los principales festivales históricos del ramo, como los Cursos de Verano de Darmstadt o el Festival de Donaueschingen. En España, el más conocido fue durante años el Festival de Música de Alicante, que solía celebrarse en Septiembre coincidiendo con la época en que actualmente se organiza NAK en Pamplona. El certamen alicantino desapareció hace años y en sus últimas ediciones había tomado una deriva conservadora. Así, muchos nos sorprendimos considerablemente cuando, en aquella última época, se escuchó en la segunda parte del concierto inaugural la Décima Sinfonía de Shostakovitch, una obra ya asumida en el repertorio que no necesita de estos foros para darse a conocer.

Sin embargo, es verdad que los festivales de música contemporánea no tienen por qué centrarse en el repertorio más rompedor. En esta ocasión, dado que el festival centraba sus contenidos en la música de cine, era muy procedente explorar las composiciones del siglo XX empleadas por los directores de cine de vanguardia, centrando en este caso la atención en la literatura coral. Así, el programa no sólo incluía los títulos y autores de las obras, sino también la mención a las películas en que fueron utilizadas. La mayor parte de las obras elegidas no pertenecen a lo más rompedor de la música contemporánea, pero sí había muchos ejemplos de esa espiritualidad tan característica de nuestro tiempo, a veces algo convulsa, como pudo apreciarse en los dos Agnus Dei que abrían y cerraban el concierto. Seguramente el del Requiem polaco era la obra más sustanciosa, pero tampoco debemos dejar de lado otras obras como “The lamb” de Tavener, convertido desde hace años en un clásico de la Navidad en el Reino Unido.

Para llevar a cabo un programa como éste, se ha contado con el Coro de Echarri Aranaz. Para ellos, ha sido sin duda un reto muy importante, como se reflejaba ya desde el comienzo al afrontar sin acompañamiento el Agnus Dei de Barber, arreglo de su célebre Adagio para cuerdas. Justamente en esa obra aparecieron las únicas dudas perceptibles en la interpretación, concretamente en algunos agudos; sin embargo, lo más importante fue la transparencia y la manera en que se articuló con precisión el discurso polifónico. En “The lamb”, fue curiosa la alternancia de tempi entre las secciones al unísono (o casi) y las homofónicas, mucho más lentas. Pero el gran momento del coro fue el Agnus Dei de Penderecki, donde la sección masculina tuvo oportunidad de lucir su sonido rotundo en un clímax de gran tensión.

Además de la gran prestación coral, fue destacable la labor de la pianista Alicia Torrea y la soprano Dorota Grzeskowiak. Juntas hicieron una gran interpretación de las Tres canciones de Honneger, con su mezcla de refinamiento y sentido del humor. Además, Alicia Torrea en solitario interpretó el primer movimiento de la Música ricercata de György Ligeti de manera extraordinaria; la obra puede parecer muy fácil, pero no lo es en absoluto equilibrar los unísonos con esa inteligencia.

Al terminar el programa oficial, el coro ofreció junto a Alicia Torrea un tema procedente de la película “Frozen”, que sirvió para liberar tensiones. Fue un concierto que demostró las numerosas caras de la música clásica escrita en la actualidad.

 

 

 

 

 

Autor entrada: xabier armendariz

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