ÓRGANO EN LARRAGA CON LORETO FERNÁNDEZ

Adaptarse

Jueves, 30 de Agosto de 2018. Iglesia de San Miguel de Larraga. Loreto Fernández Imaz, órgano. Obras de Adam Ileborgh von Stendal, Johann Pachelbel, Georges Muffat, Johann Sebastian Bach, Georges Friedrich Händel, Nicolás Ledesma, Hilarión Eslava, Erik Satie, Hugo Distler y Guy Bovet. Concierto inscrito en el Ciclo de Órgano Diego Gómez de Larraga 2018 y organizado en colaboración con el Ciclo de Música para Órgano en Navarra.

Todos los instrumentos musicales han conocido cambios técnicos a lo largo del tiempo, pero muchos han mantenido un mecanismo internacionalmente reconocible. Así, un violinista del siglo XVII que viviera en cualquier lugar de Europa se encontraría con instrumentos similares allá donde fuese, y algo parecido aunque con matices les ocurriría a los intérpretes de claves en el siglo XVIII o pianos en el siglo XIX. Esto no ocurre con el órgano, que en cada época y lugar ha debido adaptarse a distintos usos (tanto en la liturgia como fuera de ella) que han condicionado su diseño y sonido. Un órgano ibérico del siglo XVII, con su sonoridad relativamente tosca, es muy distinto a un órgano alemán de la misma época (de sonido más redondo y mayores posibilidades en graves) o a un Cavaillée-Coll de finales del siglo XIX que pretende reproducir las sonoridades de la orquesta sinfónica. Igualmente, el repertorio disponible es diferente: en el órgano ibérico será imposible tocar una obra de César Franck, autor belga de finales del siglo XIX, igual que habría que replantear ciertos aspectos interpretativos antes de abordar un tiento de Antonio de Cabezón en un órgano barroco alemán. Además, dentro de cada tipo general, cada instrumento es un mundo en sí mismo.

El concierto que nos ocupa pertenece al Ciclo de Órgano Diego Gómez de Larraga, una iniciativa particularmente meritoria organizada por los propios vecinos de la localidad con mucha ilusión y que ha convocado a la plana mayor de la interpretación organística en España. El órgano disponible en esta iglesia es un característico órgano ibérico que ha conocido pocas adaptaciones, más allá de algunas ampliaciones de ámbito. El instrumento se presta especialmente a la música española para órgano de los siglos XVI al XIX, con melodías pensadas para registros solistas muy potentes y algo nasales. Loreto Fernández presentó un programa que, salvo las obras de Nicolás Ledesma e Hilarión Eslava, no parecía adaptarse a las capacidades del instrumento… Pero ahí entra la calidad de la intérprete.

Loreto Fernández Imaz propuso un amplio recorrido por buena parte de la literatura organística, desde una composición del siglo XV pensada para instrumentos mucho más pequeños que el existente en Larraga hasta un sorprendente Tango eclesiástico del suizo Guy Bovet, pasando por una curiosa versión de la Gnosienne número 1 de Satie. Con todo, nosotros destacamos la sección dedicada al Barroco alemán. En la Tocata de Georges Muffat, Fernández Imaz usó con mucha inteligencia los registros más nasales del órgano para crear mixturas muy evocadoras y en la Chacona de Pachelbel la intérprete se recreó por momentos en la sección final, luciendo las regiones más graves del órgano. Además, en estas obras barrocas Fernández Imaz supo medir muy bien la ornamentación y la manera adecuada de manejar el tempo, un aspecto este último que no pareció dominar de igual manera en la música del siglo XX que ofreció al final de la sesión.

De propina, Loreto Fernández Imaz ofreció una sonata para órgano de Joaquín Osinaga, autor navarro de finales del siglo XVIII de estilo similar al de Domenico Scarlatti, una elección muy adecuada para este instrumento concreto y que sirvió para concluir el Ciclo de Larraga con brillantez. Ahora, el Ciclo de Música para Órgano en Navarra permitirá escuchar otras voces de este instrumento tan diverso y plural.

 

 

Autor entrada: xabier armendariz

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