Monteverdi Coral de Cámara de Navarra 19/12/2016

Anticipando el 2017

 

Lunes, 19 de Diciembre de 2016. Capilla de la Virgen del Camino de la Iglesia de San Saturnino de Pamplona. Marta Rodríguez García Mina y Leonor de Lera, violines. Javier Navascués, violonchelo. Miguel Rincón, tiorba. Eloy Orzáiz, órgano. Capilla Renacentista Miguel Navarro de la Coral de Cámara de Navarra. David Guindano, director. Selva morale e spirituale: Música religiosa de Claudio Monteverdi. Concierto inscrito en el Ciclo de Navidad organizado por el Ayuntamiento de Pamplona.

 

Como los acontecimientos musicales cada vez se guían más por los aniversarios, bueno será ir empezando a repasar los que ocurren en 2017. El año que viene se cumplirán 25 años del fallecimiento de Olivier Messiaen (1908-1992) y 450 años del nacimiento de Claudio Monteverdi (1567-1643). Este último caso es especialmente importante, ya que estamos hablando de un compositor fundamental que marcó la transición más decisiva de la Historia de la Música: del equilibrio y el juego contrapuntístico propio del siglo XVI a los contrastes, el dramatismo y la melodía acompañada del XVII. Muchos eventos centrarán la atención en 2017 en el compositor de Cremona y, de hecho, incluso un festival como el de Salzburgo poco dado a la música antigua le va a dedicar amplios espacios.

La Capilla Renacentista Miguel Navarro de la Coral de Cámara de Navarra ha empezado a celebrar ya el año Monteverdi con este concierto, en el que ofrecían una ilustrativa selección de la música religiosa compuesta por el autor cremonés después de convertirse en 1613 en maestro de capilla de la Catedral de San Marcos de Venecia. Desde esta posición, especialmente cotizada, Monteverdi dispuso de vía libre para experimentar con todo tipo de efectos instrumentales y de estilos compositivos, desde el stile antico heredado de Palestrina basado en el contrapunto y el equilibrio formal en la Misa incluida en el programa hasta el estilo recitativo de tinte operístico en el Laudate Dominum, pasando por obras policorales con amplia participación instrumental. Son obras de fuertes contrastes con evidente contenido teatral donde el texto es siempre lo más importante.

David Guindano es un gran conocedor del estilo y supo manejar los elementos en consecuencia. Muy en la línea actual, optó por tempi urgentes y por exagerar los contrastes entre las diferentes secciones, algo especialmente apropiado en esta música. Este enfoque se mantuvo incluso en la misa compuesta en estilo post-Palestrina, aunque comparativamente las variaciones de tempo fueron menores y por ello la obra funcionó adecuadamente. Esta concepción suponía un desafío importante para instrumentistas y cantantes, y todos ellos supieron afrontar el reto con gran eficacia. Destacó la sección femenina del coro, especialmente empastada y segura en la zona aguda; entre la sección masculina, igualmente a buen nivel, se percibieron algunos fallos de empaste en el himno Deus tuorum militum, cuyo texto es conocido por los miembros de la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona por ser uno de los que deben cantarse en las Vísperas de San Fermín.

Por último, el concierto deparó una agradable sorpresa. Sin estar anunciado en el programa, Nerea Berraondo interpretó Quam pulchra es, un motete para voz sola de Monteverdi escrito en estilo recitativo. Berraondo ofreció una exacta demostración sobre cómo hay que interpretar este repertorio, cuidando siempre la entonación adecuada de cada palabra y el grado concreto de ornamentación. La reacción del público fue entusiasta.

En conjunto, fue un concierto muy interesante centrado en un compositor del que oiremos hablar bastante en 2017. Como bien decía Guindano al comienzo del concierto, quienes no conozcan las obras de Claudio Monteverdi tienen un universo sonoro amplísimo por descubrir. Ciertamente, no permanecerán indiferentes.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz