Bellini I Capuletti 14/01/2017

Ars canendi

 

Sábado, 14 de Enero de 2017. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. I Capuleti e I Montecchi: Tragedia lírica en dos actos con libreto de Felice Romani y música de Vincenzo Bellini, estrenada en el Teatro de la Fenice de Venecia el 11 de Marzo de 1830. Maite Beaumont (Romeo), Sabina Puértolas (Julieta), Jose Luis Sola (Tebaldo), Luiz-Ottavio Faria (Capellio), Miguel Ángel Zapater (Fray Lorenzo). Voces masculinas del Orfeón Pamplonés. Igor Ijurra, director del coro. Orquesta Sinfónica de Navarra. Antonello Allemandi, director. Producción en versión de concierto. Concierto inscrito en la temporada de espectáculos de la Fundación Baluarte Octubre 2016-Febrero 2017.

 

Hasta hace algunos años, I Capuleti e I Montecchi se contaba entre las óperas menos conocidas de Bellini. La ópera se ofrecía muy raramente en los grandes teatros y sólo existían un par de versiones discográficas relevantes, a pesar de que títulos del mismo compositor como I Puritani ya se habían recuperado. Fue necesaria la confluencia de dos grandes voces, Anna Netrebko y Elina Garanca, para que la obra despertara el interés de los aficionados y de los teatros de ópera y, en la actualidad, la obra ha entrado al menos en el canon habitual.

En efecto, I Capuleti es una obra maestra del arte lírico, pero requiere la presencia de dos grandes voces. Se necesita la actuación de una soprano y una mezzo diestras en lo que Arturo Reverter llama “ars canendi”, ese sublime arte del bel canto que presupone el dominio de la línea continua del fraseo, de los adornos, agilidades, agudos, etc. Afortunadamente, Navarra ha producido grandes voces en las últimas décadas y esas exigencias se pueden satisfacer sin buscar en otra parte. La confluencia de tres cantantes protagonistas navarros era un importante reto y se ha superado con creces.

Sabina Puértolas realizó una actuación memorable como Julieta. Ya desde su aria de presentación mostró sus armas al público: una línea de canto purísima, frases en pianissimo muy logradas y perfectamente audibles, agilidades perfectas, agudos por todo lo alto, etc., todo ello logrado con la naturalidad propia de quien realmente domina el estilo, y sin regatear repeticiones en las cabalettas ni abusar de recursos teatrales en su entonación.

A idéntico nivel se mostró Maite Beaumont como Romeo. En su caso, esta circunstancia tiene aún más mérito, porque la partitura prueba a la cantante en todos los extremos de su tesitura. Más allá de algunos cambios de color muy puntuales en el registro grave, Beaumont consiguió igualmente asombrar al público por su dominio del estilo y defendió su parte con extraordinario arrojo. Igual que en el caso de Puértolas, hablamos de actuaciones muy logradas en todos los aspectos, que hoy son excepcionales en cualquier teatro.

El papel de Tebaldo, que interpretaba Jose Luis Sola, es menos exigente en cuanto a duración que los de Romeo y Julieta, pero también menos lucido. Demostró el tenor navarro seguridad en todo el registro y en la reproducción de agilidades y adornos, además de comprensión de la naturaleza del personaje. Si su actuación no llegó al extraordinario nivel de sus compañeras fue porque, en su aria de presentación, (momento de máximo melodismo del personaje), no llegó a perfeccionar el fraseo con la misma calidad.

El resto de personajes de esta ópera fueron bien defendidos en general, igual que fue muy buena la actuación de la sección masculina del Orfeón Pamplonés. Antonello Allemandi dirigió con pulso dramático y atención a los cantantes en los pasajes líricos, pero no logró evitar cierta trivialidad en el final de la obertura o el de algunas cabalettas. Algunos solistas de la orquesta (clarinete) tuvieron muy buenas intervenciones, pero el conjunto sonaba ocasionalmente demasiado y se habría agradecido que hubiera tocado desde el foso.

En todo caso, fue una gran demostración de lo que debe ser el verdadero bel canto, conseguida con recursos locales. Funciones como ésta reafirman la afición a la ópera.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz