Liszt Brahms Chopin Shostakovitch Emanuelle Bertrand Pascal Amoyel 03/05/2016

Calidez

 

Martes, 3 de Mayo de 2016. Teatro Gayarre de Pamplona. Emanuelle Bertrand, violonchelo. Pascal Amoyel, piano. Ferenc Liszt: Elegía número 1 para violonchelo y piano, S. 130, (1874). La lúgubre góndola, S. 200, (1882). Johannes Brahms: Sonata para violonchelo y piano número 1 en Mi menor, Op. 38, (1865). Fryderyk Chopin: Nocturno en Do sostenido menor, Op. Póst. Número 1, (1830). Dimitri Shostakovitch: Sonata para violonchelo y piano en Re menor, Op. 40, (1934). Concierto inscrito en el Ciclo de Grandes Intérpretes organizado por la Fundación Municipal Teatro Gayarre 2015-2016.

 

Los aficionados acostumbrados saben que cada instrumento musical tiene una voz propia y característica que lo hace diferente de los demás. Si la flauta destaca por su dulzura y el clarinete por su versatilidad, el violonchelo es quizá uno de los instrumentos que tienen una personalidad más marcada. Si hay un valor que distingue al violonchelo respecto a otros instrumentos es la calidez, un grado de nobleza y elegancia en el sonido que resulta muy difícil de describir con palabras. Un buen violonchelista no puede obviar esta característica del sonido de su instrumento, y precisamente una intérprete como Emanuelle Bertrand, la protagonista del concierto que nos ocupa, explota con todas las consecuencias este potencial. En particular, la penetración del registro grave de su instrumento es especialmente destacable, lo que le permite brillar sobre todo en la literatura escrita en el siglo XIX.

Ya en la primera parte dio Emanuelle Bertrand claras muestras de su afinidad con ese repertorio. Las dos obras escogidas de Ferenc Liszt fueron compuestas durante la última etapa vital del compositor, la más experimental por su exploración de la armonía y las sonoridades más oscuras. Sin embargo, Bertrand realizó versiones marcadas por una cierta serenidad melancólica y sin exagerar la severidad ni el modernismo de la escritura.

Esa misma serenidad fue la nota predominante en la interpretación de la Sonata para violonchelo número 1 de Brahms, una obra dividida en cuatro movimientos de forma perfectamente clásica. Los guiños del compositor hamburgués a la tradición clásica son constantes a lo largo de toda la obra, de manera que una versión que destaque la elegancia de la escritura tiene pleno sentido siempre que, como hizo Bertrand, se frasee con gusto y sensibilidad. El acompañamiento pianístico de Pascal Amoyel fue en general algo distanciado, aunque siempre bien controlado y con más pasión a flor de piel en el cuarto movimiento, justo en el momento apropiado. Con todo, fue evidente que Amoyel es mejor pianista como acompañante que en solitario. Su versión del Nocturno en Do sostenido menor tuvo poesía, pero resultó falta de pasión y algo excesiva en su aplicación del rubato.

Lo más interesante del concierto llegó con la sonata de Shostakovitch, escrita poco antes de la primera amenaza seria de las autoridades soviéticas respecto a dicho autor. La composición permitió en buena medida el acercamiento más distanciado propuesto por Emanuelle Bertrand y Pascal Amoyel. Fue una versión intimista de la obra, ahorrando el drama de muchos pasajes (la excepción fue el clímax del tercer movimiento, que resultó impresionante) y ajena en muchos aspectos al humor que encierra esta música. Fue ésta la obra en la que Bertrand y Amoyel estuvieron mejor armonizados, y seguramente en ella se alcanzó el máximo nivel del concierto. De propina, se escuchó la Vocalise de Sergei Rachmaninov, una obra que sonó con con gran intimismo, pero sin la pasión que todos asociamos con esta música.

En conjunto, fue un concierto marcado por la actuación de una gran violonchelista que concluye un gran Ciclo de Grandes Intérpretes. Para el próximo año se anuncia un ciclo de mayor calidad si cabe, empezando por los Conciertos de Brandemburgo de Bach bajo la dirección de Ton Koopman. NO hay que perdérselo.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *