Schmelzer Falconieri Freiburger Barrock Consort 15/05/2015

Recreación

 

Viernes, 15 de Mayo de 2015. Teatro Gayarre de Pamplona. Freiburger Barrock Consort. Johann Heinrich Schmelzer: Serenata con otras arias. Andrea Falconieri: L’Austria. Johann Heinrich Schmelzer: Ballet de los pastores y las ninfas. Sonata amable. Sonata a dos en Re. Andrea Falconieri: Chacona. Johann Heinrich Schmelzer: Balletto primo di spoglia di Papagi. Sonata IV a seis en La. Andrea Falconieri: Batalla de Barrabás yerno de Satanás. Johann Heinrich Schmelzer: Pastorella. Variaciones sobre La bella pastora. Ballet del viento. Sonata para dos violines en scordatura. Sonata a siete. Concierto inscrito en el Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Municipal Teatro Gayarre 2014-2015.

 

Una de las consecuencias positivas que ha tenido la revolución de la música antigua ha sido, sin duda, que algunos compositores de los siglos XVII y XVIII han tenido una oportunidad. Si hasta 1950 las salas de concierto conocían las obras de Vivaldi, Händel y Bach, y además habitualmente en interpretaciones muy parciales, la llegada de conjuntos que interpretaban con  instrumentos originales permitió recuperar a autores que hoy están plenamente en las salas de conciertos y en los teatros de ópera, como Jean-Philipe Rameau, Henry Purcell, Claudio Monteverdi o Georg Philipe Telemann, entre otros.

Los conjuntos barrocos de las generaciones posteriores han continuado esta tradición, y de esta manera, el concierto que nos ocupa estaba dedicado a dos autores desconocidos para el gran público. Andrea Falconieri (1585-1656) fue un importante compositor napolitano, que escribió bellísimas obras instrumentales, particularmente canzoni y suites de danzas. Por su parte, Johann Heinrich Schmelzer (1620-1680) fue un celebrado virtuoso del violín que explotó al máximo las cualidades de su instrumento y que fue un importante precedente para otro compositor asimismo hoy muy en boga, como es Heinrich Ignaz Franz von Biber (1644-1704). Las obras de los dos autores del concierto que nos ocupa comparten una estética común, llena de sugerencias de danzas, evocaciones de escenas de batallas, pasajes líricos de marcado carácter improvisatorio y, en general, oportunidades para que un conjunto especializado bien preparado demuestre sus capacidades.

Y en efecto, el Freiburger Barrock Consort es un conjunto magnífico. Estamos ante un grupo de instrumentistas de cuerda, bien cimentado en el continuo por laúd, órgano positivo y clave, que se hace acompañar de un percusionista muy creativo. El conjunto germano demostró en este concierto que ha asimilado todas las lecciones del movimiento historicista, sin omitir ninguna. La actuación fue muy completa, rítmicamente precisa en los movimientos de danza, adecuadamente libre en las secciones líricas improvisatorias, gráfica sin excesos en las representaciones de escenas de batalla. El sonido resultó compacto en todo momento y firmemente apoyado en los instrumentos graves, que otorgaban al sonido general una calidez muy de agradecer en este repertorio. Por último, supieron dosificar muy bien los distintos elementos del conjunto, de manera que utilizaron para cada obra una combinación instrumental diferente. También esto era de agradecer, porque las obras de Falconieri y Schmelzer comparten muchos elementos en común y si no se hubiera acudido a ese recurso, el resultado final podría haber sonado monótono. Quedó al terminar la velada la sensación de habernos trasladado a las cortes de Nápoles o Viena de mediados del siglo XVII, lo que, tratándose de intérpretes que tienen por objetivo trasladar el espíritu de la época en que fueron compuestas las obras que tocan, es un elogio considerable. Como es bien sabido, esto no sólo tiene que ver con el uso de instrumentos originales, sino con una gran variedad de factores de estilo, interpretación, etc.

En conjunto, fue un final en alto para el ciclo de Grandes Intérpretes en el curso 2014-2015. Parece difícil encontrar otra prueba más contundente de que, más allá de los compositores barrocos que escuchamos hoy con frecuencia, hay música de gran calidad que espera ser recuperada.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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