Boccherini Purcell Haydn The Soloists of London 29/04/2015

Concierto irregular

 

Miércoles, 29 de Abril de 2015. Teatro Gayarre de Pamplona.  Leticia Moreno, violín. The Soloists of London. Luigi Boccherini: Música nocturna de las calles de Madrid, Op. 30 número 6, (G. 324), (ca. 1780). Henry Purcell: Chacona en Sol menor, Z. 730. Franz Joseph Haydn: Concierto para violín y orquesta número 1 en Do mayor, Hob. VII número 1, (ca. 1765). Wolfgang Amadeus Mozart: Divertimento para cuerdas en Re mayor, KV 136, (1772). Felix Mendelssohn: Sinfonía para orquesta de cuerdas número 10 en Si menor, MWN 10, (ca. 1823). Giuseppe Tartini: Sonata para violín en Sol menor, (El trino del diablo). Concierto inscrito en el Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Municipal Teatro Gayarre 2014-2015.

 

Se hace difícil valorar un concierto como el que nos ocupa. No es fácil posicionarse ante una velada que ha ofrecido al firmante sensaciones tan variadas y contradictorias entre sí. La combinación de The Soloists of London, orquesta de cuerdas que reúne a algunos de los principales solistas de orquestas londinenses, y Leticia Moreno, violinista joven y en alza desde que aquí consiguiera en 2001 el segundo premio en el Concurso Pablo Sarasate, parecería en  principio ganadora, pero la sensación en conjunto fue otra muy distinta.

The Soloists of London es un grupo bien ensamblado, pero en el que no siempre parece que el sonido general sea mejor que el de sus componentes por separado. Mostraron compenetración e ideas unificadas en lo referente a la interpretación de las obras, pero ocasionalmente pareció que un mayor pulimento en los ensayos habría sido de desear.

Abrieron el programa con la Música nocturna de Madrid, una de las obras de Boccherini que reflejan el ambiente del siglo XVIII con sus músicas populares y los toques militares. La interpretación no fue muy afortunada; la recreación del folclore y la búsqueda de un sonido rústico no justifican los excesos que se escucharon. Sin embargo, poco después asistimos a una versión sobria, extraordinariamente equilibrada de la Chacona de Purcell, en la mejor tradición de los conjuntos historicistas británicos.

En la segunda parte, The Soloists of London mostró su mejor nivel. Se ofreció una versión de gran elegancia y viveza del Divertimento KV 136 de un Mozart de apenas quince años, una obra de extraordinaria frescura y llena de encanto. También a continuación, se ofreció un ejercicio escolar de un Mendelssohn de doce a catorce años, una obra asombrosa por su riqueza de ideas y su jovialidad. Aquí afloraron algunos problemas técnicos entre las violas del conjunto, pero el resultado siguió teniendo viveza y sentido dramático.

Leticia Moreno es una violinista extraordinaria, pero no mostró afinidad por la música de Haydn y Tartini. La violinista española tiene un sonido muy hermoso y no se arredra ante ninguna dificultad técnica, pero ambos compositores piden mayor naturalidad en el fraseo y, en el caso de Tartini, más carácter. Dice la tradición que la Sonata El trino del diablo de Tartini le fue inspirada en sueños al compositor italiano, cuando escuchó al diablo interpretar una serie de acrobacias violinísticas. A Moreno no se le pedía una interpretación históricamente informada, pero su versión careció de la fuerza y el brío que otros violinistas han conseguido desde concepciones tradicionales. De propina, se ofreció el Adagio de la Sonata para violín solo en Sol menor de Bach, tomado con las licencias rítmicas necesarias pero a un tempo de lentitud poco procedente.

En conjunto, el concierto no terminó de responder a las expectativas que se habían creado. Es verdad que hubo momentos de magnífico nivel, como las interpretaciones del divertimento mozartiano, la chacona de Purcell y la sinfonía de Mendelssohn, pero a estos músicos de trayectoria tan reconocida hay que pedirles más de lo que ofrecieron aquí.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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