Santonja Curnow de Meij Reed Belén Otxotorena Vicent Egea 21/12/2014

Cuento de Navidad

 

Domingo, 21 de Diciembre de 2014. Teatro Gayarre de Pamplona. Belén Otxotorena, narradora. Banda de Música La Pamplonesa. Josep Vicent Egea, director. Carmen Santonja: Peer Gynt, (cuento musical con música de Eduard Grieg). James Curnow: Obertura para una fiesta de invierno. Johan de Meij: Navidad polaca. Alfred Reed: Navidad rusa. Concierto extraordinario de Navidad ofrecido por la Banda de Música La Pamplonesa.

 

Hasta que terminó su trayectoria en 2008, el programa Clásicos populares mantuvo la sana costumbre de emitir, en los días de vacaciones de Navidad, algunos de los cuentos infantiles conservados en el archivo sonoro de Radio Nacional de España. Solían escucharse fábulas como La cigarra y la hormiga, pero también otros cuentos de diversas tradiciones, como El enano saltarín, La ratita presumida y otros montajes que, por sus características, se acercaban al cuento musical, puesto que se intercalaban canciones en el argumento y los efectos especiales de la radio de la época conseguían un realismo que aún hoy nos resulta asombroso.

La Banda Pamplonesa abría su concierto de Navidad de este año con un cuento musical muy conocido, como es el Peer Gynt de Carmen Santonja basado en la música incidental que Eduard Grieg preparó para la obra de teatro homónima de Henrik Ibsen. Fue el de la escritora y pedagoga un trabajo magnífico, en donde limando algunas de las asperezas del argumento original, se hilan con habilidad los fragmentos más conocidos. Es de destacar la precisión en la introducción de la palabra en la música, un aspecto muy característico de los cuentos musicales preparados por esta autora y que Belén Otxotorena supo reproducir con exactitud. Además, su variedad de entonaciones fue ejemplar en la caracterización de los personajes. Vicent Egea realizó un trabajo excepcional, destacando en la pavorosa escena en la gruta del rey de la montaña y por la sencillez de la marcha fúnebre que refleja la muerte de Aase. Ciertamente, una gran interpretación.

La segunda parte se iniciaba con la Obertura de una fiesta de invierno de James Curnow, una brillante partitura en la que se fusionan algunos de los villancicos más internacionalizados desde los Estados Unidos. Vicent Egea supo reproducir esa brillantez, aunque tal vez las intervenciones de los instrumentos fuera de escena podían haber estado mejor coordinadas. También resultó interesante Navidad polaca de Johan de Meij, con sus referencias a himnos religiosos alusivos a la Navidad, pero lo mejor de la segunda parte estaba por llegar.

El comienzo de Navidad rusa de Alfred Reed muestra que no nos encontramos ante una selección, mejor o peor unificada, de villancicos rusos. Una suerte de coral de las maderas graves inaugura la obra, creando una atmósfera parecida a la sección central de La gran puerta de Kiev en la orquestación raveliana de los Cuadros de Mussorgsky, con lo que se nos presenta la imagen de una inmensa iglesia rusa llena de iconos, donde el olor del incienso es omnipresente. Aprovechando la gran calidad de las maderas de la banda, Vicent Egea realizó un trabajo extraordinario, que no se vio recompensado por el público en la medida en que habría sido deseable. Después de la felicitación navideña y de Año Nuevo, se escuchó la tradicional propina de la Marcha Radetzky de Johann Strauss Padre.

En conjunto, y dejando de lado la obra de Reed, si hemos de quedarnos con algo es con el Peer Gynt de Carmen Santonja, en el que además pudimos escuchar a Vicent Egea y la Banda Pamplonesa interpretando a su mejor nivel.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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