Sebastiá Valencia Moncayo Copland Banda Pamplonesa Vicent Egea 12/10/2014

La Hispanidad

 

Domingo, 12 de Octubre de 2014. Teatro Gayarre de Pamplona. Banda de Música “La Pamplonesa”. Josep Vicent Egea, director. Salvador Sebastiá: Sinfonía número 1 para banda, (La maldición de la Malinche), (206). Jose Pablo Moncayo: Huapango, (arreglo para banda de concierto), (1941). Victoriano Valencia: Arrullo, (2004). Aaron Copland: El salón México, (arreglo para banda de concierto), (1936). Concierto organizado por la Banda de Música “La Pamplonesa”.

 

El día 12 de Octubre es una fecha especial y, como tal, se presta a hacer conciertos con temáticas muy concretas. Desde nuestra perspectiva, se nos ocurren dos posibles hilos conductores. Podríamos tomar el día 12 de Octubre como fiesta nacional de España y organizar un programa netamente hispano, a base de pasodobles, fantasías de zarzuelas u otras obras famosas del repertorio español, (arreglos de Falla o Albéniz, por ejemplo). La otra opción principal consistiría en identificar el 12 de Octubre como el Día de la Hispanidad y aprovecharlo para lanzar una mirada a América, más concretamente a la música que hace referencia a la América hispana. Fue ésta la decisión adoptada por La Pamplonesa, conformando un programa bien reunido y planteado.

La Sinfonía número 1 de Salvador Sebastiá es una suerte de poema sinfónico, que refleja musicalmente la conquista de México y la aportación particular de la Malinche, la famosa indígena que actuó como espía e intérprete para los españoles y que fue asimismo amante de Hernán Cortés. Es una obra rítmicamente compleja y que explora con profusión efectos instrumentales inhabituales, como el sonido que se produce cuando los músicos apartan las boquillas de sus instrumentos. Las secciones más vivas interesan especialmente, pero un discurso más concentrado en las secciones más líricas habría sido más conveniente. Vicent Egea aseguró la precisión rítmica necesaria en esta obra, y compuso una buena interpretación.

Arrullo, del compositor colombiano Victoriano Valencia, es una suite para banda que mezcla las influencias de la música tradicional colombiana con los efectos provenientes del jazz. Es especialmente destacable el segundo movimiento, una sección con un aire que nosotros podemos relacionar con la bossa, (aunque la explicación ofrecida por el autor habla más bien de una canción de cuna). El primer movimiento es asimismo de gran interés, y solamente el final del tercer movimiento resulta algo escaso en relación con lo anterior. Vicent Egea alcanzó los momentos álgidos del concierto en el segundo movimiento de la obra, con magníficas intervenciones de los solistas de la madera.

El concierto se completaba con dos clásicos. La primera parte se cerró con el brillante Huapango de Moncayo, en el que Egea logró encajar los complicados ritmos cruzados de la obra pero no consiguió la espontaneidad que la danza requiere. El salón México, que cerró el concierto, resultó en general mejor, pero asimismo una interpretación más incisiva habría sido bienvenida. La reacción del público, menos entusiasta que de costumbre, fue elocuente; tal vez habría sido más interesante haber concluido el concierto con el Huapango.

En conjunto, fue un concierto interesante fundamentalmente por las dos obras nuevas que se presentaron, ambas dignas de figurar en el repertorio de cualquier banda que se precie, siempre que los músicos tengan nivel y se trabaje con paciencia en los ensayos. Fue una buena celebración del Día de la Hispanidad.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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