Coros Infantiles Orfeón Pamplonés Vicent Egea 15/12/2013

Una mañana  de felicidad

 

Domingo, 22 de Diciembre de 2013. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Nerea Castellot, soprano. Coro Infantil del Orfeón Pamplonés. Teresa Apesteguía, directora del coro. Escolanía del Orfeón Pamplonés. Juan Gaínza, director del coro. Banda de Música La Pamplonesa. Josep Vicent Egea, director. Alfred Reed: ¡Arriba el telón! Richard Rodgers y Oscar Hammerstein Hijo: Sonrisas y lágrimas: Selección, (arreglo de Takashi Hoshide). Bangelis: 1492’La conquista del paraíso, (arreglo de Willy Hautvast). Georges Bizet: Carmen: Escena del cambio de guardia, (arreglo de J. c. Amiot). Josep Vicent Egea: Como niños, (sobre texto de Pablo Valdés), (2013, estreno absoluto). Ulbaeus y Anderson: Ajedrez: Selección, (arreglo para coro de niños y banda de concierto de Johann de Meij). Tradicional: Gloria in excelsis Deo, (arreglo de Jef Penders). Tradicional: Hator-Hator. Irving Berlin: Blanca Navidad, (arreglo de Nachiro Iwai). Bert Appermont: Niño celta. Concierto de Navidad organizado por la Banda de Música La Pamplonesa.

 

El concierto de Navidad que todos los años ofrece la Banda de Música La Pamplonesa es uno de los más esperados por los aficionados; muchos lo consideramos como el comienzo oficioso de las fiestas. Pero en esta ocasión la matiné tenía un atractivo especial. Por primera vez se contaba con la Escolanía y el Coro Infantil del Orfeón Pamplonés, lo que suponía para ellos una extraordinaria oportunidad, especialmente para los miembros de este último, que han tenido menos oportunidades de asomarse a escenarios como Baluarte. Así pues, la expectación era máxima, lo que redundó en que las entradas se agotaran con mucha rapidez y en que Baluarte se llenara de un público inhabitual en los conciertos de la Banda.

Para la matiné, se había dispuesto un programa que incluía obras de géneros muy diferentes entre sí por procedencias y estilos. Si en la primera parte se daban cita algunos de los más conocidos musicales de Broadway, además de un coro muy popular de Carmen de Bizet, quedaban para la segunda parte tres villancicos, una selección de otro musical y una obra original para coro de niños y banda, que cerraba el concierto con brillantez y espectacularidad. Mención aparte merece la obra que cerraba la primera parte: una nueva composición de Vicent Egea, el director de la Banda. Como niños es el título de la página que el alicantino dedica a su hijo Bruno, una obra  que bebe de las influencias del musical americano, y a través de melodías sencillas pretende trasmitir la emoción y simplicidad de los niños.

Por consiguiente, no representa el estilo habitual de Egea, tan aficionado normalmente a los juegos rítmicos, a los fuertes contrastes y a armonías menos convencionales.

Interpretativamente, el concierto alcanzó un alto nivel. La acústica de Baluarte, que hasta no hace mucho tiempo representaba un reto a superar para La Pamplonesa, ya no parece ofrecerles secretos, y la agrupación actuó con gran diligencia. Pero en este caso los grandes protagonistas del concierto eran los dos coros, que ofrecieron una prestación sobresaliente, cantando siempre con empaste y afinación. Para dos de las obras del programa, entre ellas la de Vicent Egea, se requirió a Nerea Castellot, que cantó con su habitual buen hacer. Vicent Egea realizó un trabajo excelente, muy en particular en la segunda parte. De entre su labor, sobre todo hay que destacar la interpretación del Athor-Athor, en la que los tempi amplios redundaron en grandes cotas de emoción.

Después de la última obra, se repitió el fragmento de Sonrisas y lágrimas, tomando a continuación la palabra Vicent Egea, en un discurso en el que felicitó la Navidad a los asistentes y se unió a las notas al programa de Luis San Martín, en donde había un alegato muy oportuno y bien razonado sobre la importancia de la educación musical. Finalmente, como es tradición en este concierto, se interpretó la Marcha Radetzky, que como siempre desbordó el entusiasmo de la audiencia.

En conjunto, fue el que nos ocupa un concierto de gran nivel, en el que se dio oportunidad de lucimiento a dos importantes conjuntos infantiles. Decía Vicent Egea que la música contribuye a hacernos más felices; está claro que, en este concierto, realmente ocurrió así.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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